Visitar museos en viajes de turismo, ¿cantidad o calidad?

Esta es una pregunta que nos solemos hacer muchas veces cuando vamos a visitar un museo. Cuando es uno muy pequeño no suele haber problemas. Sin embargo el problema llega cuando es un museo de los grandes. Si quieres disfrutar de él en profundidad  necesitas, como mínimo, uno o dos días enteros. Estamos hablando de sitios como El Prado, Louvre, Hermitage y un largo etcétera. El problema llega cuando haces un viaje de tiempo limitado a una ciudad y no puedes dedicar tanto tiempo a un sólo lugar.




Además, no hay que olvidarse del factor dinero. Visitar tres días un museo significa pagar tres entradas. Incluso cuando tienes un pase suele incluir otras atracciones (no solo espacios museísticos) que tendrás que dejar de ver. La mayoría de los billetes turísticos únicamente permiten una única entrada, sin posibilidad de repetir.

Algunas de las reliquias de los emperadores austriacos (Sacro Imperio) como la Lanza del Destino o partes de la Santa Cruz.

Pero volviendo a la pregunta del artículo, ¿mejor cantidad o calidad? Pues dependerá de una serie de prioridades que vamos a ver a continuación:

  • ¿Hasta qué punto me gusta el arte/cultura/etnografíaNo nos engañemos. En ocasiones visitamos un museo o un lugar determinado porque hay que hacerlo ya que se trata de un clásico. Casi parece que si no visitas ese lugar no has estado en una ciudad. Por eso muchos visitantes de museos van porque hay que ir, echarse la foto, decir que has estado y punto. Pero si eres un amante del arte, cultura o etnografía no tienes excusa. Vas a disfrutar de este espacio y vas a dedicarle el tiempo que creas necesario. Si te encanta el arte y su contemplación dedícale más tiempo al museo. No importa lo que te tengas que gastar. Además puedes volver a visitar la ciudad de nuevo en el futuro y ver lo que no te dio tiempo.

  • ¿Qué tipo de arte me gusta? Cada vez es menos común que se construyan museos generalistas donde encontremos de todo, como el Museo Insular de La Palma. Gracias a la especialización ya podemos elegir qué tipo de museo queremos visitar. Sin embargo en algunos, como en el Louvre (¡donde podemos encontrar hasta muebles!) podemos ser selectivos y reducir el tiempo de la visita. Por ejemplo si no me gusta el arte de Goya, ¿por qué voy a perder el tiempo en contemplar en profundidad su obra? Me puedo librar de ver varias salas en El Prado. Igual con el ejemplo de los muebles del Louvre. ¿Para qué voy a contemplar cientos de muebles si es algo que no es de mi gusto?

  • ¿De cuánto dinero dispongo? Está claro que por mucho que te guste el arte si no tienes dinero para pagar varias veces la entrada estás condenado. Si por desgracia vas con lo justo, mejor que seas realista y sustituyas varias visitas al museo por lugares gratuitos. Además que el precio de muchos museos da algo de «susto» (por ejemplo 15€ en el Prado y el Louvre 17€). Si vas con la idea clara que quieres gastarte casi 50€ para visitar 3 días algún museo que nadie te pare, estás en tu derecho. Eso sí, prepara tu cartera (sobre todo si eres viajero low cost).

  • ¿Me sobra tiempo? Si tengo tiempo y dinero ya estoy tardando en volver a mi museo favorito. Al final hay que viajar por diversión y no por obligación. Tomemos prioridades, sobre todo si nos sobra tiempo. Si no nos gusta demasiado la botánica y nos sobra tiempo, ¿para qué perder el tiempo en un jardín por muy famoso que sea? Igual en el caso de los museos. Aprovecha bien tus días y sobre todo el tiempo que te queda cuando ya has terminado de ver todo lo interesante. No pasa nada si quieres repetir de nuevo un museo para verlo más completo. ¿Qué tiene de malo? Nada.

  • ¿Y qué hago si no tengo tiempo? Pues tendrás que ir más preparado. De todas formas no te preocupes porque no eres al único al que le pasa. Hay tantas personas que sólo pueden dedicarle un día (por no decir medio día) que ya muchos de los grandes museos cuentan con sus propios itinerarios. En algunas guías te indican cuáles son sus principales obras (para que al menos veas las más importantes). Esto por lo menos te permite hacerte la “foto de rigor” de los principales obras. Ya luego es tu decisión si quieres ver algo más. Lo mejor es entrar en la web del museo y buscar sus colecciones por si queremos ver algo más.
A ver quién llega hasta la Mona Lisa en el Museo del Louvre, París.

Nosotros tenemos que reconocer que, como muchos viajeros, a veces no hemos tenido el tiempo que nos gustaría para ver todas las colecciones de grandes museos. Al final uno tiene que ser selectivo y ver lo que se pueda. Al final todos caemos en ese error.

Salvo que vayamos con la idea de ver solamente museos lo más habitual es que nos cueste mucho dedicarle tanto tiempo a uno solo. Además si eres viajero low cost hacer un gasto promedio de 50€ es un tanto disparatado (repetimos, salvo que tu objetivo sea centrarte en los museos). Es por eso por lo que a veces somos selectivos (o al menos le damos más tiempo a unas obras que a otras según nuestros gustos).




Entonces, ¿qué es mejor? ¿Calidad o cantidad? Pues realmente aquí tenemos que ser un poco ambiguos. Dependerá de todo lo que dijimos antes: mis gustos, intereses, el dinero que estoy dispuesto a gastarme y del tiempo que tenga. De todas formas no tenéis por qué preocuparos. No terminar de ver todos los museos o todos los monumentos es la mejor excusa para volver a visitar una ciudad en el futuro.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

VACACIONA2 es responsable del tratamiento de datos con fines determinados, explícitos y legítimos. Además, serán tratados de forma lícita, leal y transparente. Conservaremos dichos datos durante nuestra relación y mientras nos obliguen las leyes. El usuario podrá ejercer su derecho de acceso, rectificación, supresión, oposición y portabilidad enviándonos un email a hola@vacaciona2.com. Para ampliar información, visite nuestra página de política de privacidad.