Qué hacer en Liubliana en un día: qué ver y saber

Liubliana es una de esas capitales europeas desconocidas para el turista. Aunque no frecuente las portadas en los catálogos de agencia, no hay que desmerecerla. Viajar a Liubliana se ofrece como una aventura para el descubrimiento. Nosotros visitamos la capital de Eslovenia durante nuestro tour #EuropaCentra2, de paso entre Venecia y Budapest. Un día es perfecto para conocerla, ya que la ciudad no es muy grande. Sin embargo tiene monumentos y lugares curiosos que deberías conocer. Te planteamos qué hacer en Liubliana, qué ver y como desplazarte, según nuestra experiencia.




Qué es Liubliana.

O Ljubljana (originalmente en esloveno se cambia la «i» por la «j»). Como dijimos, es la capital de Eslovenia. La ciudad viene siendo mucho más antigua (se fundó en el siglo I a.C. como colonia romana) que el propio país (independizado de Yugoslavia en 1991). A pesar de que nos resultó una ciudad pequeña para lo que estamos acostumbrados, en realidad es la más grande (con 275 km²) y poblada (280 mil habitantes) de Eslovenia.
 

 

Datos prácticos de Liubliana.

Desde 2004 pertenece a la Unión Europea, siendo 2007 el año en que adopta el euro como moneda. Por eso lo que podéis hacer en Liubliana es entrar y salir libremente gracias al espacio Schengen y no hay que hacer cambio de divisas. Aunque la economía eslovena es próspera, Liubliana es de las ciudades más baratas de Europa para gastar (nos sorprendimos en que un mismo menú del McDonald’s cuesta la mitad que en España).

Geográficamente es una ciudad llana, por lo que no se hace pesado recorrerla. En cuando al idioma, Liubliana es bilingüe. El idioma oficial es el esloveno pero se puede manejar fácilmente con el inglés. En cuanto al transporte, sinceramente ni te preocupes por el. El centro urbano se puede recorrer a pie de extremo a extremo. De hecho, la estación de tren por la que vinimos está a 14 minutos andando del Puente Triple (lo más céntrico). Lo que puedes hacer en Liubliana es alquilar una bicicleta y recorrer con ella el Parque Tívoli, que eso sí que es enorme.
 

 

Qué ver en Liubliana.

En el artículo de qué pensamos ver en Liubliana os dimos una idea. Después de haber pasado por la capital de Eslovenia os ampliamos la información con estos datos: cerca del Puente de Los Dragones se encuentra la Oficina de Turismo de Liubliana. Tienen un letrero enorme que juega con el reflejo del agua en su interior y está curioso para echarse una foto.
 

 
En la Oficina puedes solicitar la Ljubljana Card (aunque por Internet es más barato). Es el pase turístico con el que ver en Liubliana diferentes lugares en un sólo pago. Nosotros no la adquirimos porque preferíamos echar a andar y entrar únicamente en el Museo Nacional de Eslovenia. Además de eso, estas otras cosas son nuestras sugerencias sobre qué hacer en Liubliana:

  • La Plaza de Prešeren. O lo que es lo mismo, el centro neurálgico de Liubliana. Es lo primero que hacer en Liubliana, o al menos así lo hicimos, visitarla. En ella se encuentra la estatua de France Prešeren, el poetista más laureado del país; la Iglesia de la Anunciación, una parroquia barroca a la que sin embargo pillamos cerrada. Aún así impresiona desde fuera; sin embargo sí coincidió que en agosto estaba instalada una lluvia artificial en el centro de la plaza, a través de un cableado. Con aquel calor se agradecía.

  • El Puente Triple. La Plaza de Prešeren representa la ciudad moderna, unida con la parte antigua por uno de sus monumentos más icónicos y único en el mundo: un mismo puente que se divide en tres, que salva el río Ljubljanica. ¿Por qué tres? Para impedir el estrechamiento del arco de piedra original, de 1842, se extendió el puente con dos pasarelas a cada lado en 1929. Cruzar el Puente Triple (Tromostovje) es sin duda algo que hacer en Liubliana de forma indispensable.

  • Parque Tívoli. Os lo adelantamos. Esta zona ajardinada es amplísima, con 5 km². Nosotros sólo tuvimos tiempo de llegar hasta el Castillo Tívoli. Pero recorrer esta área en profundidad es algo que aún puedes hacer en Liubliana. También tiene un invernadero, una biblioteca al aire libre, un estanque, sala de música y deporte…




  • Museo Nacional de Eslovenia. Nos animamos a entrar en este centro porque en su interior se encuentra ni más ni menos que el primer instrumento musical del mundo. O al menos se cree la función de ese hueso trabajado era para flauta. Además de la exposición de objetos y arte esloveno, también tiene un área interactiva musical con la que tocar instrumentos como si estuviéramos en la edad de piedra.

  • El Ayuntamiento de Liubliana. En el lado antiguo de la ciudad se encuentra la sede municipal, cuyo edificio data del siglo XV (se conserva el escudo gótico en la entrada). No os quedéis fuera y mirad adentro, que hay un patio de estilo renacentista que es precioso y cuenta con una fuente de Francesco Robba.

  • Catedral de San Nicolás. Visitar la Catedral estuvo en nuestros planes para hacer en Liubliana, cerca del ayuntamiento. Es un edificio barroco del siglo XVIII, sobre la que fuera una iglesia gótica. ¡Y vaya si es gótico! Cuando entramos nos deslumbramos por sus detalles dorados. Contiene también retratos del cuerpo obispal de la ciudad y del propio país. 

  • Mercado Central de Liubliana. Tuvimos la mala suerte de llegar cuando justo lo estaban desmontando. Es algo que tenemos pendiente de hacer en Liubliana, ya que lo poco que vimos nos agradó. Allí se venden al aire libre productos típicos del país, frescos y coloridos. Además se organiza junto a la ribera del río Ljubljanica, protegido por una galería de arcos donde se colocan pequeños puestos de souvenirs artesanos.

  • Castillo de Liubliana. Después de caminar a lo largo y ancho de la ciudad, qué mejor que hacer en Liubliana que estirar aún más las patas. Subiendo por una senda bastante inclinada se encuentra el castillo medieval, levantada originalmente como fortaleza. En su interior poco queda ya del trazado original, ya que se ha convertido en un museo y en una sala de conciertos, eventos y restaurante. Precioso, eso sí. Desde sus faldas pudimos divisar la ciudad a vista de pájaro.

  • Puente de Los Dragones. Y acabamos esta lista de qué hacer en Liubliana con la visita a otro de sus puentes más famosos, probablemente «la joya de la corona». A cada extremo se encuentra las esculturas de dragones, aquellos de los que Jasón salvó a una virgen que tenían retenida. Cuentan la leyenda que si una virgen cruza este puente, dichas esculturas menean la cola. Demasiado picante para ser real.

  • Ambiente en la Petkovškovo Nabrežje. No, perdón. El final apoteósico de un viaje a Liubliana es tomarse unas copichuelas en la ribera del lado moderno de la ciudad. El ambiente nocturno es sensacional, y está plagado sobre todo de gente joven (que allí el Erasmus además hace estragos). Las cervezas por lo general son baratas en Liubliana, no tanto a este lado de las terrazas. Pero es irresistible pararse aquí y formar parte del gentío.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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