Cruceros vs viajes terrestres, ¿quién ganará?

En los últimos años se ha producido una guerra en el mundo del viajero y del turista. La batalla es la de cruceros VS viajes terrestres. Aunque todavía los viajes que usan medios de transporte más comunes (como trenes, autobuses, etc.) siguen dominando el mercado, cada vez los cruceros van tomando más iniciativa en la organización de viajes. Tanto es así que se habla de una moda entre aquellos que prefieren subirse a un buque y visitar algunas ciudades costeras. 




Los motivos de la guerra cruceros vs viajes terrestres tiene varias causas. En el caso de los cruceros por un lado está el precio y, cómo no, el aprovechamiento del viaje:

  • Algunos dicen que prefieren surcar los mares porque los precios son cada día más económicos. Esto se debe al tamaño de las embarcaciones que cada vez son mayores. Cuantos más pasajeros puedan llevarse a bordo, más beneficio le pueden sacar por pasajero y gracias a esto pueden bajar los precios. Actualmente (comienzos del 2019) el crucero más grande del mundo es el Symphony of the seas, con una capacidad superior a los 5.500 pasajeros. Evidentemente pueden sacar más beneficios por menos dinero por pasaje, a 5 mil que solamente a mil. Además esto ha permitido diversificar el número de viajes. Tú puedes elegir si quieres un crucero más “exclusivo” o ir en otro un poco más masificado. 
  • También se debe tomar en cuenta que tienen una gran oferta de ocio. Ya no sólo hablamos de un comedor, de piscinas o que haya un grupo musical que toca por las noches. Hablamos de barcos con teatros, centros comerciales, discotecas, etc. También cuentan con otras atracciones llamativas como rocódromos, canchas de tenis, un karting y muchas más cosas (según el crucero que elijas). Esto hace que te puedas distraer todo el día y olvidarte de que estás en un barco. 
  • Por si fuera poco además puedes visitar muchos destinos en poco tiempo. Aprovechando las escalas en varios puertos, los cruceristas pueden disfrutar y visitar estos lugares (con un límite de tiempo). Lo bueno de todo esto es que suele estar organizado por la empresa, por lo que puedes hacer visitas a buen precio a varios lugares y a un precio económico. Sin duda este es uno de los puntos más fuertes en la guerra de cruceros vs viajes terrestres en favor de los primeros. 
  • Otro punto a destacar es que cada vez hay más barcos temáticos. Es decir, barcos adaptados a un grupo determinado de personas con una serie de gustos o necesidades. Aunque también los grandes cruceros diversifican más las actividades para “llamar” a la mayor cantidad de gente posible. Y es que nos podemos encontrar de todo: desde barcos para solteros, jubilados, negocios y un largo etcétera. Busca por internet un crucero que incluya tus gustos más raros y seguro que lo encontrarás. 

 

Ahora le toca el turno a los viajes terrestres, los de toda la vida en esta guerra de cruceros vs viajes terrestres. Antes que nada aclarar que cuando hablamos de terrestres vamos a incluir también aquellos que hacemos por avión. Algunas de sus ventajas fundamentales son: 

  • Para muchos llegan a ser más auténticos. ¿Por qué? Básicamente porque a pesar de la “tematización” de los cruceros en la mayoría de los casos sigue siendo la versión marítima del turismo de masas. Un viajero auténtico suele escapar de la masificación cuando puede. O al menos escapa de los paquetes turísticos completos donde todo está organizado y uno se convierte en una persona que es llevada de un lado para otro con un guía. Mientras, los viajes terrestres te permiten organizarte con más facilidad. 
  • Nos permite más tiempo para conocer los lugares que visitamos. En un crucero ya tenemos un itinerario “prefabricado” de las ciudades a visitar y el tiempo que podemos verlas. Es decir que vamos siempre a contrarreloj. Sabes que si no llegas antes de que el barco zarpe te quedas en tierra dondequiera que estés. Así que estás obligado a veces a hacer una visita express de una ciudad. Esto a veces obliga a sacrificar lugares de interés porque el dichoso barquito zarpa en pocas horas. 
  • Otro punto relacionado con el anterior es que nosotros marcamos el tiempo que le vamos a dedicar a cada lugar. No tenemos que dedicar muchas horas a lugares o monumentos que no nos interesen demasiado. Quizás incluso podamos prescindir de ellos o como mínimo reducir nuestro tiempo en ellos. ¿Por qué voy a tener que ir a un museo si no me gusta demasiado la cultura o el arte? Y si no me gusta la botánica ¿para qué perder horas en un jardín botánico que yo puedo ver en menos de 45 minutos? 
  • Permite encontrarnos con verdaderas sorpresas. Que realmente pueden ser tan buenos como malos. Cuando hacemos un viaje usando transportes terrestres solemos organizarlo nosotros (no buscamos grandes paquetes turísticos) de forma que cuando llegamos a un lugar las cosas están menos “controladas” que en el caso que hayamos decidido tenerlo todo ya organizado de manos de una empresa. Pero claro, esto no tiene que ser necesariamente bueno. Incluso puede ser que nos encontremos con alguna sorpresa inesperada que nos haga arrepentirnos de una decisión que hemos tomado nosotros solos.  Los positivo es que nos podemos encontrar con cosas que si vamos solo a zonas turísticas jamás nos habríamos encontrado y con esto volvemos a la autenticidad. 
  • Es más barato. Aunque esto no siempre tiene por qué ser así. Hay veces que tras haber hecho un gasto increíble en un viaje (hay que incluir pérdidas, robos, etc.) quizás no nos ha salido tan a cuenta ir por nuestra cuenta. Sin embargo esto no es muy común. Generalmente cuando se viaja con un paquete turístico o en crucero (aunque sean cada vez más baratos) el precio se dispara. En realidad salvo que el paquete (o el crucero) esté a muy buen precio (casi un chollo) es casi imposible que sea más barato que un viaje organizado por nosotros (salvo que tengamos en mente ir a hoteles de 5 estrellas e ir a los mejores restaurantes del destino). 

 

Como conclusión decir que al guerra de cruceros vs viajes terrestres cada vez está más reñido (sobre todo si nos gusta mirar la cartera). Somos nosotros los que tenemos que decidir que es lo que más nos interesa en cada momento. Lo mejor para saber qué preferimos es probar ambas cosas y luego elegir. 

¿Y vosotros?¿Preferís preparaos los viajes o pillarse un crucero? Esperamos vuestras respuestas. 

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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