César Manrique: un tour por su obra en Lanzarote

Cuando uno llega a Lanzarote lo primero que percibe es que la obra de César Manrique construyó la imagen actual de la isla canaria y de sus gentes. Tanto es así que casi puede decirse que es impensable imaginársela sin este importante artista plástico. La obra de César Manrique en Lanzarote lo convierte en inmortal, pues es un personaje del que es común escuchar hablar en todo lugar que se visite. De alguna u otra forma influyó de forma determinante en lo ancho y lo largo del territorio, y vamos a demostraros por qué.  Nosotros visitamos la isla canaria durante la semana santa de 2018, y nos marcamos las visitas a sus obras como cosas indispensables que hacer en Lanzarote. Íbamos ya con una guía de qué ver del artista y realizamos un tour “manriquiano”, impresionándonos en cada una de esas paradas:

  • Jameos del Agua. Se trata del primer gran proyecto turístico desarrollado por César Manrique en la isla de Lanzarote. Su objetivo era hacer uso de un espacio natural, un jameo (tuvo volcánico derrumbado) para diseñar un proyecto en consonancia con la naturaleza. Intentaba con esta obra que apenas se notara la intervención del hombre en la zona, dejando el espacio lo más “virgen posible”. Lo logró con creces, formando un espacio único por la calidad de su composición. También destaca en la zona su auditorio, que destaca por su aspecto y por su acústica.
    Foto tomada por encima del propio jameo, donde también César hizo lo propio.

  • Mirador del Río. Este espacio destaca por su integración en el medio natural. Tanto es así que apenas es perceptible si lo vemos desde la costa o si intentamos encontrarlo desde La Graciosa (nosotros al menos no pudimos). Para ello se usó como técnica la construcción de dos cúpulas semienterradas y recubiertas por roca de la zona para que pasara completamente desapercibido. Se aprovechó esta zona donde se había construido anteriormente una batería de defensa (bunkers). El espacio interior del edificio se encuentra perfectamente distribuido, estando además muy bien iluminado.
    Indudablemente a César Manrique le gustaba diseñar restaurantes, ¡y con buenas vistas!

  • Restaurante El Diablo. Nos impresionó su horno de gran tamaño que es utilizado actualmente para asar tanto la carne o el pollo con el calor natural del subsuelo, en el propio restaurante del Parque Nacional de Timanfaya. Esta obra de César Manrique buscaba poder aprovechar el calor del centro de la tierra con un fin turístico y gastronómico. Este espacio sigue siendo hoy en día uno de los espacios más destacados del Parque Nacional de Timanfaya y uno de los más llamativos espacios turísticos en la isla.
    El artista se atrevió a diseñar este local dentro incluso del propio Parque Nacional de Timanfaya.

  • Monumento al Campesino. Este espacio fue construido en gran parte por el artista César Manrique. En su entrada destaca el Monumento a la Fecundidad, una de sus más importantes obras escultóricas. Todo el conjunto interior busca ser un espacio que busca recordar el papel de los campesinos en la historia de Lanzarote. Es un espacio donde se busca recordar su trabajo y dedicación durante generaciones. De las construcciones destaca, además de su espectacular restaurante bajo tierra, el patio dedicado a la artesanía insular y a su arquitectura tradicional. Este espacio sigue siendo hoy en día un recurso turístico de primera calidad, y donde además se realizan talleres de artesanía.
    Desde el mismo aparcamiento podemos dejarnos impresionar por su magnificencia artística.

  • Jardín de Cactus. Diseñado por César Manrique en los años 90, esta es considerada la última obra planteado en su totalidad por el artista en la isla de Lanzarote. El espacio servía como jardín de los cactus, plantas comunes en Canarias. En este espacio antiguamente se cultivaba la tunera, también conocida como chumbera o nopal, con el fin de extraer la cochinilla. En su interior hay una importante colección de cactus (más de 400), tanto endémicos de Canarias como de otros lugares del mundo. Gracias a esta obra se recuperó una degradada cantera y se convirtió en un espacio turístico de gran calidad.

    Cómo no, el Jardín tenía que estar rodeado de tuneras en el exterior.

Además de estos espacios turísticos, también visitamos dos de sus viviendas más destacadas de la mano de la Fundación César Manrique, a la que agradecemos su colaboración y que además se encarga de su mantenimiento:

  • Fundación César Manrique, Taro de Tahíche. Diseñada por el artista en los años 60, destaca por su peculiaridad. Aprovechó varias burbujas volcánicas y un jameo con el fin de construir su casa. Este espacio destaca por su gran creatividad y belleza. Un lugar único que durante años fue desconocido por muchos de los habitantes de la isla. Esto cambió cuando César Manrique decidió crear una fundación en su nombre y donar esta vivienda, algo que hizo en los años 80. Dicho espacio único pasó a ser la sede de la Fundación César Manrique. Además de poder contemplar el edificio cuenta con una interesante cantidad de cuadros de importantes artistas contemporáneos que fueron propiedad del propio César. Nos deslumbró sus diferentes estancias aprovechando esas cavidades naturales, así como la zona de barbacoa y piscina.
    Una de las estancias que aprovecha el interior de las cavidades volcánicas.

  • Casa del Palmeral, Haría. Conocido más popularmente como la Casa-Museo de César Manrique, fue el lugar donde el artista vivió los últimos años de su vida. Localizado en el municipio de Haría se trataba de una finca comprada por el artista durante los años 70. En los restos de una antigua vivienda de labranza diseñó un edificio en el que se mezcló la arquitectura tradicional de la isla con nuevas dependencias modernas donde primaba la comodidad. En el amplio jardín, César construyó el taller del que salieron las últimas grandes obras que realizó en su vida antes de su muerte en 1992. Actualmente esta casa-museo pertenece a la Fundación César Manrique y en ella hay una importante colección de obras de arte, así como los objetos personales del artista.

    Manrique tuvo el gusto de diseñar incluso el mobiliario de la piscina.

Pero estas no son sólo los espacios donde observamos el trabajo de César Manrique. También encontramos otros proyectos o esculturas donde él colaboró activamente y que hoy persisten en la isla de Lanzarote:

  • Juguetes de viento. César Manrique era consciente de la importancia que tenía en la isla el viento. Consideraba que era uno de los elementos que habían forjado el carácter de los habitantes de Lanzarote. Él aprovechó este viento para crear unos objetos móviles que se mueven cada vez que sopla. Con estos juguetes además quería recordar los viejos molinos de viento que a finales del siglo XX estaban desapareciendo en la isla. Se trata de estructuras de hierro formada por dibujos geométricos (esferas, círculos, etc.), con complejos mecanismos que permiten que estos giren. La cantidad de juguetes que diseñó César Manrique fueron muchos (mediante bocetos), pero realmente la mayoría no fueron construidos hasta después de su muerte.

    Juguete de viento instalado en la Fundación César Manrique. También nos la encontramos en rotondas.
  • Museo Internacional de Arte Contemporáneo. Desde el siglo XVIII hasta un siglo después el edificio que hoy ocupa este museo era una importante fortaleza cuyo objetivo era defender Arrecife de los ataques de los piratas. Hoy en día el Castillo de San José es uno de los museo de arte contemporáneo más importantes de Canarias. Este proyecto fue idea de César Manrique, que una vez más convenció a las instituciones de la isla para convertir este bastión en ruinas en una galería de arte. Gracias a él en el año 1976 se abre este museo, donde hoy hay obras pictóricas y escultóricas de artistas de la talla de Picasso, Miró, Tápies, Zóbel, etc.
    El MIAC no es demasiado grande pero deja buen sabor de boca gracias a sus instalaciones.

  • Centro Cultural “El Almacén”. Otro espacio de gran importancia cultural para la isla de Lanzarote. Actualmente ocupa dos viviendas tradicionales canarias localizadas en el municipio de Arrecife. En los años 70 César Manrique crea en él el Centro Polidimensional El Almacén, uno de los más importantes espacios culturales de la isla. Gracias a él los habitantes de la isla podían contemplar obras de la vanguardia. A finales de los años 80 César Manrique se lo vende al Cabildo Insular, quienes establecieron ahí la sede del Servicio de Cultura del Cabildo y otros servicios. Algunos de esos servicios son dos salas de exposiciones o una sala de cine.

Hay obras del artista menos conocidas. Un ejemplo la construcción en la que colaboró en el Islote de La Fermina. También dio ideas a la hora de diseñar varios espacios de Arrecife, como son el parque Islas Canarias o el  parque José Ramírez Cerdá. 

Otro de los espacios que merece la pena visitar por la influencia que supuso a la obra de César Manrique es la Caleta de Famara, un pueblo costero al oeste de Lanzarote. César Manrique reconoció más de una ocasión que sus vacaciones en esta playa de la isla había sido importante para marcar su carácter. Gran parte de su obra estaba inspirada en los paisajes que había visto durante su niñez y juventud.

Precioso el pueblo de Famara allá donde los haya. Eso lo supo bien César Manrique.

El artista lanzaroteño también hizo importantes intervenciones en hoteles de la isla de Lanzarote. De ellos destacan los murales que hizo para el Arrecife Gran Hotel o el Hotel Las Salinas de Costa Teguise. Todas ellas usan productos naturales: piedras de cenizas volcánicas compactas y lava basáltica negra con uso de escayolas.

Aunque las primeras pinturas que hizo César Manrique para un museo fueron los del Parador de Turismo, localizado en Arrecife. En ellas representa a la población de la isla haciendo sus labores en el campo. Aunque se crea que César Manrique no tiene obra en edificios religiosos esto es falso. En los años 70 realizó un mural para la Ermita de Máguez. La imaginación del artista lanzaroteño se extendió incluso hasta la carrocería automovilística. En 1987 trabajó en una serie limitada para Seat Ibiza que hoy la empresa de alquiler de coches CICAR ha reeditado para su flota.

Modelo original del Seat Ibiza que diseñó, expuesto en la Casa-Museo César Manrique.

Fuera de Lanzarote el mítico artista canario tiene otras obras. Así podemos encontrar obras suyas en Gran Canaria (mural para el Hotel Cristina de Las Palmas de Gran Canaria o mural para la fábrica de cervezas de Gran Canaria, entre otras). También tiene en La Gomera (Mirador de El Palmarejo), El Hierro (Mirador de La Peña), en Tenerife (Lago Martiánez, Playa Jardín, etc.). Por si fuera poco, también fuera de Canarias también hay obras suyas: Centro Comercial La Vaguada (Madrid), Parque Marítimo del Mediterráneo (Ceuta)…

César Manrique es un artista de talla internacional y que trascendió las Islas Canarias, creando obras fuera del archipiélago y cuya obra principal se encuentra en la isla de Lanzarote. En su obra siempre encontraremos el mismo lenguaje, la relación que hizo entre Arte-Naturaleza y Naturaleza-arte, entendiéndola como un todo.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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