Catedral de Santiago, o cuando las piedras te hablan

Cuando uno entra en un edificio verdaderamente histórico, se nota. Uno puede sentir como el lugar parece que quiere hablar y contarnos su historia centenaria. Este es el caso de la catedral de Santiago de Compostela, en el corazón de Galicia. Que su fachada barroca (más conocida como Obradoiro y construida por Casas Novoa) no os engañe. Prácticamente todo el edificio sigue siendo de estilo románico y no le queda mucho para que celebre el primer milenio en el que se colocó la primera piedra de la catedral. Nosotros estuvimos cuando culminamos nuestro Camino de Santiago y así fue cómo nos acogió. 




La Catedral de Santiago se construyó aquí porque, según la tradición, estaba enterrado el Apóstol Santiago. Muchos escépticos afirman que esta ciudad era, desde antiguo, considerado un “lugar mágico”. Tanto es así que su propio nombre deriva de “Campus stellae”, es decir, campo de las estrellas. En caso de que hayas hecho el Camino de Santiago (como lo hicimos nosotros) observaréis que la llegada es mucho más gloriosa. Acostarse en frente de la Catedral después de una larga caminata es todo un logro.

¿Y al entrar en la Catedral de Santiago? Pues simplemente que nos sorprendió. Si estudiasteis algo de historia del arte en el instituto os acordaréis que se decía que los edificios románicos eran muy pesados y que en su interior estaban poco iluminados por el peso que debían soportar. Pero, curiosamente, cuando entras dentro de la Catedral de Santiago el edificio nos pareció mucho más ligero y más luminoso de lo que esperábamos.

Posiblemente también el tamaño nos llamó la atención. La Catedral es bastante grande (quizás no demasiado alta si la comparamos con una gótica). Cumple con el modelo de los llamados “templos de peregrinación”, más grandes de lo habitual para recoger a la mayor cantidad de fieles posible. Sin embargo esto no le quita el mérito de ser una de las más grandes del mundo.

Cuando entramos a la Catedral de Santiago todo nos llevó a mirar, de manera irremediable, a la Capilla mayor. Aunque en un origen esta capilla era de estilo románico, durante los siglos XVI y XVIII sufrió importantes renovaciones. También se hicieron reformas en el camarín de la imagen. Actualmente se puede seguir subiendo hasta ahí para darle el tradicional abrazo al santo.

Bajo el Camarín de Santiago se encuentra, según la tradición, el pequeño sepulcro con los restos del Apóstol. Se colocaron las “santas reliquias” en una urna de plata adornada al estilo románico.

Dudamos que nuestra visita  a la Catedral de Santiago haya sido muy diferente a la que han hecho otros tantos visitantes y caminantes que hay puesto su destino en Santiago. Nos impresionó el tamaño de la catedral y su belleza. Cómo se han mezclado varios estilos artísticos hasta darle el aspecto actual. Es recomendable, además de “hacerle una vista al Apóstol” hacer un recorrido por las innumerables capillas que hay alrededor y contemplar la belleza de su arte.

También, todo muy a nuestro estilo, no os olvidéis de visitar algunos de los muchos museos que hay tanto sobre la historia del propio Camino de Santiago como de la catedral, y la extraordinaria historia sacra de la ciudad.

Recomendado el Museo Catedral de Santiago. Es un museo muy interesante, destacando la magnífica recuperación que han hecho del coro pétreo medieval. Tiene bastante información de la historia de la catedral y del santo. El horario es muy bueno, ya que está abierto de 9:00 a 20:00 (de 10:00 a 20:00 de noviembre a marzo). La visita completa (museo más cubiertas de la catedral) tiene un precio de 15€ en la entrada general y 12€ reducida. Aunque parezca mucho es recomendable.

No os olvidéis de visitar el Museo de las Peregrinaciones. También muy recomendado. Conocer un poco más sobre la historia de la ciudad, de la catedral y sobre todo del camino. Los horarios son de lunes a viernes de 9:30 a 20:30, de 11:00 a 19:30 los sábados y de 10:15 a 14:45 domingos y festivos. El precio está muy bien. La entrada general de 2,40€, mientras que la reducida es de 1,20€.  

Disfrutad de la ciudad, de su catedral y de sus espacios. Os aseguramos que os va a gustar ver sus espacios.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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