Jardín Majorelle: un oasis botánico en pleno Marrakech

No es un oasis en pleno desierto. Pero sí que es un jardín botánico en medio de la algarabía urbana de Marrakech. Así es el Jardín Majorelle, un espacio totalmente verde que quien tiene el deleite de atravesarlo jamás juraría que se encuentra en Marruecos. Este lugar paradisíaco (que lo es, porque el ‘fresquíbiris’ de tanta hoja y de tanto árbol rebaja las altas temperaturas del país africano) es visita indispensable de Marrakech. Pero eso muchos turistas no lo sabrán. Por eso estamos aquí, para descubriros esta joya que llegamos a visitar en septiembre de 2016.




Marrakech no es una ciudad que destaque por sus jardines. Por algo se le llama la ‘Ciudad Roja’, porque está toda recubierta de tierra rojiza. Sin embargo sí es cierto que la cultura musulmana siempre ha tenido un gusto refinado por los jardines bien cuidados (recordemos La Alhambra, llena de fuentes y parterres). De esto no encontramos mucho en esta ciudad imperial. Hay varios paseos ajardinados y son más de nueva creación. Pero ninguno de gran talla salvo dos.

Por un lado tenemos los Jardines de La Menara, pero nada que ver con el caso que nos ocupa. La Menara es un extenso terreno lleno de olivos y con un enorme estanque donde los lugareños van a pasar la tarde. No es tan turístico ni admirable como sí lo es el Jardín Majorelle. Se encuentra en Gueliz, la zona nueva de Marrakech. Nosotros fuimos andando y no hay que callejear mucho. Además, está muy bien indicado por flechas en todo momento.
 

 
Cuando llegamos había una buena cola, como habréis visto en el vídeo anterior sobre nuestra visita. Vale, sí. Es un sitio altamente turístico, pero no tiene todo el reconocimiento que debería. A pesar de ser un lugar pequeño (la visita puede durar unos 40 minutos), resulta bastante encantador. Allá donde mirábamos veíamos todo verde. O azul, el famoso ‘azul majorelle’, que es el tono característico del propio Jacques Majorelle. Este pintor francés es el creador de este espacio, cuando decide comprar un terrenito en los palmerales durante la época colonial francesa, años 30.

Aparte de ese azul de ultramar intenso, otro icono característico del Jardín Majorelle es su estudio. Ahí, perdido entre cactus y palmeras, se encuentra un edificio en estilo art decó construido por Paul Sinoir. Es la hecatombe del eclecticismo artístico porque se inspira en el Palacio de La Bahía, también en Marrakech (visto en la combinación de azul y amarillo, así como en las celosías de las columnas de la entrada). Hoy el antiguo taller alberga el Museo de arte islámico de Marrakech. Nosotros no llegamos a visitarlo, y el coste de su entrada es independiente (30 dirhams más). Tenéis más fotos de este y otros rincones del Jardín Majorelle en esta fotogalería.
 

No puede ser más fotogénico el estudio de Jacques Majorelle. Si fuera persona estaría sacándose selfies cada rato…

No es muy difícil perderse por el Jardín Majorelle porque está tupido de toda clase de plantas. Suerte que tiene indicaciones. Pero tampoco pasa nada. Nosotros lo visitamos con toda la pachorra del mundo y no tuvimos prisa. Su visita nos ayudó incluso a desestresarnos porque pese a que estaba invadido por turistas, el recinto sigue siendo un remanso de paz. El Jardín Majorelle reúne cerca 300 especies vegetales de los 5 continentes. Entre ellas destacan también los bambús, las plataneras, las buganvillas, los jazimes, las yucas…

Nos sorprendimos de que el Jardín Majorelle tiene muchos rincones distintos, no sólo largos paseos. Cuenta con estanques de todo tipo, la cafetería (cara, efectivamente), tienda de souvenirs (cómo no) y una salita de arte en memoria de Yves Saint-Laurent, que quien rescató de su abandono este proyecto en 1980. Incluso hay un apartado donde se alza una columna clásica en homenaje a este diseñador francés. Pero, vamos, que es lo de menos. Aquí hay bancos como también los hay repartidos a go gó por todo el Jardín Majorelle. Otro motivo más para que la visita nos supiese a gloria.
 

Da gusto sentarse y descansar del bullicio de Marrakech en esta apartada orilla.

¿Aún quedan dudas de si recomendamos o no visitar el Jardín Majorelle? Aunque el precio es un pelín salado (70 dirhams, 7€ al cambio) teniendo en cuenta que es un lugar pequeño y que Marrakech es una ciudad barata por regla general, sí, recomendamos su visita. Como decíamos en el vídeo, al fin y al cabo es una entidad privada y de alguna manera tienen que pagar su mantenimiento, que no es poco y a la vista queda. El Jardín Majorelle es una atracción TOP de Marrakech que hay que visitar.

    • Web: Jardín Majorelle.
    • Precio: 7€, entrada general; 3’5€, estudiantes.
    • Horario: 8-17:30h, todos los días (hasta las 18h de mayo a septiembre); 9-17h en tiempo de Ramadán.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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