Un paseo ‘low cost’ por el Río Elba, Hamburgo

Siempre diré que a la ciudad de Hamburgo no le falta de nada: metros, canales fluviales, una historia apasionante, un Saturn… Pero sobre todo una próspera economía gracias a su puerto, que a la vez es río y mar. Se trata de la desembocadura del río Elba, escenario del rico comercio hamburgués desde tiempos medievales. Hoy es la segunda ciudad en importancia de Alemania gracias a esto mismo. En nuestro tour #EuropaCentra2 no quisimos pasar por alto este punto de la “city” y fuimos a descubrir sus orillas. Eso sí, de un modo barato, baratito, baratete. Os contamos cómo:




A la hora de buscar cosas que ver en Hamburgo descubrimos el artículo de Viajera Risueña. En el explicaba PASO A PASO cómo descubrir la ribera del río Elba ¡y de forma económica! En realidad se trata de montar en un ferry público, que nos recordó a los vaporettos de Venecia (con ellos llegamos a Murano y Burano y fue lo mejor de aquel viaje). Pero hay una gran diferencia y está en el precio: mientras un sólo trayecto tenía el horripilante precio de 7€ por los canales de Venecia, en Hamburgo dispusimos de un ticket a 11,80€ ¡para todo el día!, ¡¡¡y para 5 personas!!!

Así es. Verdad de la buena. No es que el metro de Hamburgo esté de rebajas. La Asociación de Transportes en la ciudad (HVV) dispone de un billete económico a menos de 12€. Es válido para grupos de hasta 5 personas (todos viajan con el mismo, y no os preocupéis de validar porque no hay máquinas como tal sino que con llevarlo es suficiente). Funciona en las zonas A y B durante todo el día de la compra hasta las 9am del día siguiente. Con este billete se puede viajar tanto en metro como en bus y en ferrys, que es lo que nos concierne.
 

 
Haciendo caso a Viajera Risueña, tomamos el metro U3 y nos bajamos en la parada Landungsbrücken (como habréis visto en el vídeo anterior, nos vimos y nos las deseamos para vocalizar bien estos nombres). Es una estación exterior sobre un puente. Sin salirse de esa edificación dimos a parar al muelle donde paran los distintos ferrys. Nos dirigimos al Puente 3. Desde allí cogimos la línea 62, aunque esperamos al barco siguiente para ser de los primeros en coger sitio en el exterior. No hay que esperar mucho, pues el ferry sale cada 15 minutos.

El ferry 62 tiene unas cinco paradas más y dura 45 minutos (otros 45 para la vuelta). En este enlace tenéis horarios y cualquier información. El paseo se hace bastante corto. Nosotros pillamos asientos en el borde. Hay mesas redondas sujetas y marea poco. Veremos siempre por un lado la parte urbana, donde fluye la ciudad y sus distintos barrios. Y por el otro, el puerto, que es gigantesco. Estuvimos todo el viaje en barco mirando para un lado y otro sin parar para no perdernos detalles. Y es sensacional, porque las vistas desde el río Elba cambian de una parada a otra. Os las vamos a ir describiendo.
 

Parada 1. Landungsbrücke.

Es el punto de partida, y si no lo habíais visto ya, podemos contemplar la estación fluvial del mismo nombre. Su torre del reloj es un icono de hamburgo, pero tiene más historia y se remonta a 1839. En esta época se anclaban los barcos de vapor, donde cargaban el carbón para sus motores. Enfrente, los armazones donde suponemos que son cargados de cruceros turísticos para ser reparados.
 


Parada 2. Altona (Fishmarkt).

Atraca en el mismo Mercado del Pescado, aunque también se vende otro tipo de productos naturales. Es una construcción bastante admirable pero sus funciones hoy son ya escasas como tal. Comparte nombre de la parada con el barrio burgués de Altona.
 


Parada 3. Dockland (Fischereihafen).

Lo más curioso de esta parada es su moderno edificio, levantado en forma de barco (¡y bastante largo!). Su “proa” es un edificio de oficinas erigido en 2005 por los Estudios BRT que intenta mezclarse con la zona. Acaba en una terraza de 700 metros.
 


Parada 4. Neumühlen.

Esta nos pareció una parada muy especial pues está sobre un muelle y al lado como una especie de pubs y zona de “playa” muy animados. En este paseo barato por el río Elba es quizás lo más llamativo. Pasamos a una zona totalmente de ocio.
 


Parada 5. Bubendey-Ufer.

Hasta llegar a esta parada vamos a seguir kilómetros de “playa”. No hay que olvidar que seguimos estando en el río Elba y de ahí al mar hay 130 kilómetros, pero los hamburgueses se lo montan muy bien. Vimos un montón de mansiones señoriales en lo alto de las colinas. Aquí se mueve el dinero, señores.
 


Parada 6. Finkerwerder.

Llegamos a la zona de los cargueros. No vamos a parar en la Isla de los Contenedores pero los vamos a ver muy de cerca. Lo mejor, otra torre del reloj con una esfera dorada, que a esa hora de la tarde brillaba especialmente. Aún siendo la última parada no hizo falta que nos bajáramos. En el mismo barco volvimos al centro de Hamburgo.
 


Desde luego que os animamos mucho bastante a hacer esta ruta por el río Elba. Para quienes no están acostumbrados a la vida alrededor de un gran río, esta será una experiencia bastante sorprendente (fijaos en cómo atracan los barcos en cada parada). Lo fue para nosotros, y de esas ‘low cost’ de las que nos sentimos orgullosos.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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