Parlamento de Hungría: democracia y arte en Budapest

Budapest es una de las grandes capitales de Europa central. La ciudad es bastante grande y la verdad es que hay mucho que ver y hacer. Nos decidimos a visitar el Parlamento de Hungría al ver las buenas críticas que encontramos en internet. Cuando viajamos a Berlín hace dos años quedamos encantados con el Bundestag. De esta buena experiencia quedamos con ganas de visitar en futuros viajes algún otro parlamento del mundo.




La verdad es que el Parlamento de Budapest es uno de los más interesantes destinos de la ciudad. Si estáis interesados en hacer un tour por él os recomendamos que visitéis esta página donde podéis solicitar cita previa y en vuestro idioma. Podéis pasar por el propio Parlamento a ver si hay todavía plazas para entrar, pero es un riesgo y casi seguro que habrá cola.

Los precios por comprarlo online son 7€ (aproximadamente) para los ciudadanos europeos y casi 19€ para los no comunitarios. El precio no es tan alto y la visita al Parlamento de Hungría merece la pena. La visita guiada (obligatorio hacerlo de esta forma) es buena y está en varios idiomas (incluyendo el español). De manera que no tendremos problemas si no sabemos inglés, por ejemplo (como pasa en otros parlamentos).
 

Había una cantidad de pasillos en el Parlamento de Hungría que era impresionante…

El Parlamento de Hungría es un edificio enorme. Cuenta con casi 700 habitaciones (entre despachos, salas de reuniones, e incluso tiendas y … ¡una peluquería!). Para que se vea la magnitud del tamaño del parlamento es considerado el tercero más grande del mundo. La construcción es de estilo neogótico y a pesar de su tamaño es un edificio muy bonito.

A pesar del tamaño no os asustéis. La ruta solo pasará por algunas de las partes más interesantes del edificio. Todo este tour no se extenderá más de una hora, por lo que no es demasiado largo.

Cuando se construyó no escatimaron en gastos. El edificio está construido en mármol y con más de 40 kilos de oro en sus decoraciones. Esto lo convierte en toda una joya de la arquitectura de Hungría. En uno de los mayores símbolos nacionales.
 

El Parlamento de Hungría fue construido en 1904 por Imre Steindl.

Partimos del centro de visitantes. Una vez pasado un arco de seguridad nos dieron un pinganillo que permite escuchar a nuestra guía en caso de que la tengamos lejos. Para acceder al propio Parlamento de Hungría se suben unas preciosas escaleras decoradas su techo con pan de oro y coloreada. Si no estáis en forma preparaos, porque vais a subir unas cuantas escaleras.

Una vez terminamos de subir podremos contemplar los peculiares pasillos que se extienden a la mayoría de las dependencias del Parlamento de Hungría. La primera gran estancia va a ser a la escalera principal. Esta parte del edificio es enorme (en altura y anchura). No vamos a poder subir por ella. Únicamente la usan en momentos especiales los parlamentarios, cada comienzo de legislatura, y cuando lo visitan Jefes de Estado.
 

Aquí estamos los dos como dos distinguidas figuras, sobre las escaleras del Parlamento en Budapest.

Justo en frente de la escalinata principal se encuentra la segunda sala más interesante del Parlamento de Hungría. Se trata de la sala de la cúpula. Esta dependencia es circular y sobrecogedora. Las columnas que sostienen la enorme cúpula están decoradas con los reyes más importantes de la historia del país. En medio de la sala están las joyas reales, formado por corona y el cetro real.

Tras visitar esta sala se pasa a otra sala que se suele reservar para la prensa y que está muy ricamente decorada. Además del pan de oro hay estatuas de todos los oficios históricos de los habitantes de Hungría. Sinceramente, aunque no es considerada una de las dependencias más destacadas del Parlamento de Hungría, a nosotros nos pareció espectacular.
 

Teníamos ganas de sentarnos, pero las correas de terciopelo fueron más poderosas que nosotros.

Una vez vista esta sala se pasa a un pasillo al que accedemos a la antigua Cámara Alta. Cuando Hungría volvió a la vía democrática, hace casi 30 años, decidió convertirse en un Estado unicameral. De esta manera esta sala quedó sin uso. Hoy en día se la enseñan a los visitantes del Parlamento para que tengan una idea de cómo es la sala del Consejo de los Diputados, todavía hoy en uso y que es gemela de esta. En esta parte del Parlamento de Hungría se nos contó la anécdota de los puros. Los diputados decían a la salida de los plenos que “este orador bien vale un habano”, de ahí que veamos un montón de estos ‘ceniceros’ junto a las ventanas.
 

Una sala de plenos bien cuidada. La limpiadora se merece un altar.

 

Aquí ponían sus puros los disputados. El Parlamento de Hungría pensaba en todo.

El tour acaba en un pequeño museo con una maqueta de todo el edificio y libros, etc., que tienen que ver con el propio edificio o con la historia del país. Antes de salir (como no) pasaremos por la tienda de regalos del Parlamento por si nos queremos llevar un recuerdo. Toda una experiencia que es imprescindible si visitas Budapest.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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