Tranvía de Tenerife: imágenes de sus obras e inauguración

El pasado 2 de junio se cumplieron 10 años de uno de los iconos del transporte en Canarias (como lo fue el Jet-Foil que unía Gran Canaria y Tenerife). Nos referimos al tranvía de Tenerife, que une en 40 minutos la capital de la isla con la llamada “Ciudad Universitaria”, San Cristóbal de La Laguna. En esta fotogalería especial nos volvemos nostálgicos y tiramos de esa “caja” de fotos antiguas. ¿Hacemos un viaje al pasado recordando cómo fueron sus obras y el día de su inauguración? ¡Móntate, mi niño!




Los 50.000 pasajeros diarios del tranvía de Tenerife disfrutan hoy de un servicio ligero y rápido. Cómo nos gusta saber a qué hora llega y a qué hora nos deja en nuestro destino, a diferencia de las guaguas (o bus, pero me van a permitir que hable canario en este artículo). Muchos no sabrán, sobre todo los nuevos estudiantes de la Universidad de La Laguna, lo que sufrimos para que esto se hiciera realidad.

Yo llegué a Tenerife en 2004, justo el año en sus obras comenzaron a poner patas arriba ambas ciudades. Cierre de carreteras, desvíos a tutiplén, el constante ruido de las excavadoras, las humaredas de polvo, el estado de las calzadas… Muchos ciudadanos denunciaban además lo difícil que era cruzar de una zona a otra (dividida por el tramo en obras), y no hablemos ya para los que tienen movilidad reducida.

Y así, durante dos años a lo largo de 12,5 kilómetros. Hubo quejas a patadas, y no sobraban los motivos. Desde luego que al final compensó el resultado y el mal recuerdo queda ya como anécdota… O como una galería de fotos de cómo el tranvía de Tenerife abrió en canal las dos ciudades. Éstas son las fotografías que hice en marzo de 2006:
 

 
Todos esperábamos la inauguración del Tranvía de Tenerife como agua de mayo (aunque fuera a primeros de junio). Durante el primer día y el siguiente, a modo “promocional”, el por fin logrado medio de transporte ofreció viajes gratis para todos. Incluso se montaron carpas en algunas paradas con degustación de productos típicos canarios. Y nosotros nos unimos a esta celebración ferroviaria más que nada para chismorrear.

En la parada de Campus de Guajara éramos ciento y la Virgen. Las pantallas funcionaban todavía malamente porque anunciaba la llegada inminente pero, ¡ni rastro del tranvía! Cuando apareció de una vez nos agolpamos todos en la puerta y, cuando abrió, nos metimos como un día de rebajas. Casi que nos peleamos por pillar sitio. Repartieron tickets que había que validar, más que nada para enseñarnos su funcionamiento pese a ser gratuito.




Según bajaba el tranvía de Tenerife hacia la capital, los vagones se iban llenando como si aquello fuera el metro de Londres en hora punta. Según llegó al intercambiador de Santa Cruz de Tenerife, nos volvimos a montar porque allí no había quien cupiera y temíamos quedarnos allí atrapados. Así que volvimos a La Laguna casi hacinados en la puerta, pero dichosos por haber participado la inauguración del tranvía de Tenerife, uno de esos días que hacen historia.
 

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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