¿Qué pensamos ver en Viena?

Para el 27 de agosto, que es cuando llegamos a Viena, estaremos aproximadamente a mitad de nuestro largo viaje de Interbús por Europa. Lo celebraremos en una de las ciudades con más solera de Europa, Viena. La capital de Austria es considerada una de las más bonitas de Europa. Además es una de las principales urbes culturales de Europa. Hay mucho que ver en Viena y es por eso por lo que nos hemos decidido hacer una laaarga parada que va a durar tres días. No es que sea la ciudad más barata de Europa pero nosotros haremos lo que podamos para ahorrar hasta el último céntimo (sin quedarnos con ganas de visitar algo, eso siempre).




Qué nos gustaría ver en Viena.

Si nos ponemos exquisitos nos gustaría ver en Viena ¡TODO! Pero no creemos que sea posible con los tres días que vamos a estar en la ciudad. Pasaremos por delante de la fachada del más que histórico Palacio de Auersperg. Una belleza de edificio y donde hoy en día se siguen realizando conciertos privados de música clásica.

Tras la contemplación del palacio seguiríamos para contemplar la fachada del Palacio de Justicia y del Parlamento de Austria. Ambos bellos edificios de estilo neoclásico. Aunque dicen que el Parlamento es una belleza, tanto por dentro como por fuera, dicen que las visitas guiadas son muy largas porque suelen hacerse en varios idiomas a la vez, lo que se puede hacer algo pesado.

Como estamos en el centro lo suyo es continuar y ver el Volksgarten. Cerca de ahí contemplar la Cancillería Federal y luego seguir en dirección del Burgtheater o Teatro Nacional de Viena (el más importante del país). A continuación  seguiríamos en dirección al Ayuntamiento de Viena (o Rathaus) y la biblioteca municipal.
 
El ayuntamiento o Rathaus. Toda una maravilla. FUENTE: Marco Aldeia.

Lo siguiente sería ir hasta el edificio principal de la Universidad de Viena y si nos es posible, ver algo del interior del edificio. Tras esto nos gustaría ver la Abadía de Schottenstift (de los escoceses). Es un monasterio benedictino que ha perdurado desde el siglo XII a la actualidad. Visitar el museo cuesta 8€. Luego queremos ir hasta la iglesia votiva, mandada a construir por Maximiliano de Hasburgo, quien llegó a ser emperador de México. El estilo del edificio es Neogótico al modelo francés, por lo que es toda una preciosidad.

El siguiente día dedicaríamos parte de la mañana para visitar nuestro primer museo. Para ello nos desplazaremos hasta la plaza María Teresa. Ahí decidiremos si vamos al museo de Historia Natural (con interesantes colecciones de arqueología, como la Venus de Willendorf, animales, incluyendo dinosaurios y vegetales). O si bien vamos al de Historia del Arte de Viena (destaca por su colección de Rubens, Velázquez y Brueghel el Viejo, entre otros, así como colección de armas, numismática, etc.). La entrada al Museo de Historia del Arte cuesta 12€ y el de Historia Natural 10€.

Posteriormente, por su cercanía pasaríamos por el edificio conocido como Secesión de Viena (también conocido como el Repollo de Oro, nombre que recibe el movimiento del modernismo vienés). En el interior del edificio están algunas de las obras más conocidas del célebre pintor Gustav Klimt (entre ellas El Beso). Tras ello nos gustaría ir hasta la Opera de Viena, uno de los imprescindibles que ver en Austria.
 

“El Beso” de Klimt. FUENTE: Pintura y Arte.

Luego queremos visitar la Cripta Imperial de Viena. Tambien conocida como la Cripta de los Capuchinos, en él están enterrados nada menos que 12 emperadores y 18 emperatrices (que no es poco). Las tumbas son unas verdaderas obras de arte que bien merece la pena ir a ver, aunque el precio de la entrada sea de 18€ (¡casi nada!).

Tampoco podemos dejar de ver en Austria uno de los edificios palacios más importantes de la ciudad. El Hofburg de Viena no es sólo el mayor palacio de la ciudad sino también el favorito de la familia Habsburgo. En su interior se encuentra el museo de Sissí, la platería de la corte y los apartamentos imperiales. Si nos da tiempo pasaremos por la Biblioteca Nacional de Austria (una maravilla en su interior).

Una vez terminada la visita a la biblioteca daremos un paseo para ver las fachadas de los palacios Pallavicini y Pálffy y tras ello visitaremos la iglesia de San Miguel. Después de esto pues descansaremos y nos perderemos por las calles del casco histórico de la ciudad para disfrutar del ambiente de Viena.

Nuestro tercer día nos dedicaremos a ver lo que nos falta. Para comenzar iríamos a ver la cámara del tesoro secular y sacro. En ella se encuentra la colección de coronas y joyas más importante de toda Europa.

Luego seguiríamos en dirección al Pestäule o columna de la peste de Viena. Dedicada a la Santísima Trinidad se construyó en agradecimiento al fin de la peste que asolo a la ciudad en el siglo XVII. Llama la atención por su barroquismo. Barroco es también la iglesia de San Pedro, una de las más importantes de la ciudad y que destaca por su gran decoración. Además, ¡la entrada es gratuita!
 

Iglesia de San Carlos de Borromeo en Viena. FUENTE: Ranzpeter.

Una vez salgamos de la iglesia daríamos un paseo por el barrio judío hasta llegar a la plaza dedicada al holocausto judío y donde hay una estatua dedicada al célebre escritor alemán Gotthold Ephraim Lessing.

Nuestro paseíto continuara hasta la catedral de Viena (Stephansdom). Este edificio, en parte de estilo gótico y barroco, tiene una gran relevancia en la ciudad. En él están enterrados muchos de los emperadores austriacos (salvo los que están en la cripta de los Capuchinos). Nuestro objetivo aquí, además de contemplar el interior es ver el tesoro de la Catedral, que sin duda dicen que es lo que más merece la pena ver en Viena. 

Terminado nuestra ruta por esa zona nos plantearemos si visitar el Museo de la caza de Mozart y un gran desconocido: el Museo de la Paz de Viena (con entrada gratuita y una bonita filosofía). Cuando hayamos acabado y si nos sobra tiempo nos gustaría visitar lugares que todavía no hayamos visto de la ciudad que estén en este itinerario y como no, visitar el Danubio.
 
DÓnde comer en Viena

Viena no es precisamente la ciudad más barata de Europa. Esto nos obliga ser exigentes a la hora de buscar restaurantes donde comer, lo que no nos permitirá ver todo lo que queremos ver en Viena.  Uno de los mejores que hemos encontrado son los restaurantes Centimer, encontrándonos con varios por la ciudad. A nosotros nos queda más cerca el Centimeter I beim Rathaus y el Centimeter II am Spittelberg.  Precios muy buenos para comer comida típica vienesa.

Otro lugar que hemos encontrado con precios aceptables es el Cafe Votiv. Los precios son buenos y los platos se ven generosos. Con precios un poco más elevados, pero no demasiado y bastante céntrico también se encuentra el Bitzinger Wurstelstand Albertina (con muy buenas críticas). Más alejado de la zona donde más nos vamos a mover está el Restaurant Toni, pero los precios son inmejorables.
 

¿Pollo empanado?. NO, comida 100% vienesa. FUENTE: Kobako.

Centrándonos más en la comida rápida encontramos el Schachtelwirt, lugar donde realizan comida casera y rápida en elegantes superficies. Por otro lado está el Trzesniewski, un local donde se pueden consumir mitad de sándwiches a un precio de 1,2€ por unidad. Algo parecido al 100 Montaditos, por lo que se puede ver.

Las pizzerías nos pueden salvar la vida en ciudades que son muy caras. Sobre todo porque sus precios no suelen ser muy elevados (salvo que pidamos algo un tanto exótico al estilo pizza de caviar). De pizzería hemos elegido la Osteria da Giovanni, donde las pizzas son de calidad y los precios están muy bien.

Ahora pasamos a algo más exótico, a lo asiático. El preferido parece ser el Koi Asia Restaurant, donde en la hora del almuerzo se puede disfrutar de buffet. Está bastante cerca del centro y Nos queda de camino, así que perfecto. Otro de nuestros favoritos asiáticos es el Nguyen’s Pho House, que también tiene buena pinta en sus platos (y sus precios).
 
dónde alojarnos en Viena.

Como ya hemos dicho, hay mucho que ver en Viena. De manera que lo mejor es encontrar un alojamiento lo más céntrico posible. Esto nos permitirá visitar de manera más cómoda algunas de los principales monumentos que hay en la ciudad. 

Nos decidimos por quedarnos en la Pensión Lehrerhaus. Tiene una muy buena nota y está en la zona céntrica que tanto deseábamos. El mejor lugar para visitar y ver en Viena todo lo que es necesario. Os iremos contando qué tal nos trataron. Así que atentos a los siguientes artículos.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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