¿Qué pensamos ver en Liubliana?

Si nuestros planes del Interraíl salen bien, el 23 de agosto estaremos llegando a Liubliana. Este será nuestro tercer destino este verano. Como es un poco menos conocida que las anteriores (¿a quién no le suena Verona o Venecia?) nos vamos a poner un poco “enciclopédicos” a la hora de qué ver en Liubliana. Se trata de la pequeña (poco más de 280 mil habitantes) pero bella capital de Eslovenia.




Podemos considerar Liubliana una ciudad ecléctica, con edificios modernos que conviven con los más antiguos. Esto se debe a su convulso pasado, en el que sufrió constantes conquistas y donde se sufrieron mucho los estragos de la II Guerra Mundial. Tampoco hay que dejar de lado las catástrofes naturales (terremotos) que han obligado a lo largo de su historia a reconstruir la ciudad.
 
Qué nos gustaría ver en Liubliana

El tiempo es oro y no nos va a permitir estar mucho más de 24 horas (en total) en la ciudad. Nuestro objetivo es el de siempre: hacer lo posible para ver la mayoría de las cosas. Por lo menos lo suficiente para llevarnos una idea general. Así que priorizaremos, sobre todo, ver el centro de la ciudad para luego ya merodear en las afueras si nos sobra tiempo.

Como llegamos en bus, nuestra intención es bajar en dirección al centro. Caminaremos hasta llegar al primer monumento que queremos ver: la Iglesia franciscana de la Anunciación (de estilo barroco y de color rojizo) y la plaza Preseren. Esta plaza, que recibe su nombre por el poeta esloveno France Preseren (donde hay una estatua en su recuerdo), es uno de los lugares indispensables que ver en Liubliana. Es, sin duda, el centro neurálgico de la ciudad, como la Puerta del Sol o Picadilly Circus (pero versión eslovena).

Luego, un paseíto hasta la ópera de Liubliana para posteriormente cruzar el río Ljubljanica (¿quién es capaz de decirlo en alto?) a través el Puente Triple. De ahí iríamos a visitar el ayuntamiento de la ciudad. Este edificio, construido a finales del siglo XV, tiene ciertas reminiscencias del Gótico veneciano. Los alrededores están embellecidos con una estatua de Hércules y un león del siglo XVIII y la fuente de Narciso, obra de Francesco Robba.

Después, como no, va a ser el momento de ir a la catedral, un lugar que por lo que hemos investigado merece más ver por dentro que por fuera (donde no parece para nada una catedral). Pero su interior es una belleza, algo que hay que ver en Liubliana sin dudarlo. Se encuentra decorada con magníficos frescos barrocos (no recomendable para los que odian lo sobrecargado).
 

Plaza Preseren
Maravillosa Plaza Preseren y la iglesia. FUENTE: Cezar Suceveanu.

Ya que nosotros vamos en miércoles, aprovecharemos para ver el Mercado Central después de visitar la Catedral. Un lugar de la ciudad que llama la atención por su autenticidad, además de que siempre cuando uno viaja siempre mola visitar este tipo de lugares para empaparse un poco más de la cultura local.

Vamos un poquito ajustados, como ya os hemos dicho. De manera que tras esta visita al centro la intención es hacer un sprint hasta el Castillo de Liubliana. Es uno de los símbolos de la ciudad de los dragones que no podemos perdernos. Desde hace siglos esta construcción (con sus arreglillos, claro) ha estado presidiendo desde lo alto toda la zona. Posiblemente tomaremos uno de los funiculares para llegar hasta arriba. Si no, lo haremos a lo rústico: tracción a las dos piernas.

En el dudoso caso que nos sobre el tiempo tenemos dos opciones. Si nos queda menos tiempo posiblemente optaríamos por ir al Parque Tivoli. En caso de que nos sobrase más tiempo y estuviéramos en hora y con ganas de gastar algo más en la ciudad iríamos al Museo Nacional (NMS) con el fin de conocer algo más sobre la historia de la ciudad.  

Una vez terminado nuestro periplo volveríamos de nuevo a la estación. En ambos casos (tanto Parque Tívoli como Museo Nacional) pasaríamos antes por el Puente de los Dragones (que no se nos había olvidado) y luego seguiríamos nuestro camino. Este también es un lugar indispensable que ver en Liubliana.
 
Donde comer en Liubliana

Como somos chicos de buen comer siempre nos gusta buscar sitios donde “jalar” bien en nuestros viajes. Pero también como somos fans del low cost pues buscamos lo mejor calidad-precio, apretando hasta el máximo cada céntimo.

Nos decidiremos dependiendo de nuestro hambre y también de donde nos encontremos en el momento del almuerzo/cena. En el caso de que queramos comer comida del país o europea a muy buen precio (entre 3 y 9€ aproximadamente en el menú) sin duda nuestra opción será comer en el Druga Violina. Aunque parezca muy alejado en el mapa, no está a más de 6 minutos a pie del centro.
 

Comida Liubliana
¡A la rica comida de Liubliana! FUENTE: Andrew Fowler (10 Places to Eat: Ljubljana).

Otra opción que tenemos en mente es ir al Sarajevo ’84 en caso de que queramos comer baratito, de calidad y del país. Los precios en este local son igualmente impresionantes (de los 3 a los 18,9€, aunque en grandes cantidades basándonos en el menú). Lo único negativo del local (por decir algo) es que hay que cruzar el río, pero está solo a 7 minutos a pie del centro.

Pero si no tenemos ganas de comer en contundencia también tenemos la opción B: comida rápida, que también dependerá de si tenemos prisa. Posiblemente nuestra primera opción sería el Klobasarna, donde podríamos pedir comida rápida típica del país. En el caso en el que queramos algo más exótico optaremos por Fari’s Delice, que también tiene buena puntuación en Tripadvisor y buenos precios.

En este artículo no vamos a hablar sobre alojamiento porque solo pensamos estar un día por la ciudad y no más. Así que hasta aquí llegamos, damas y caballeros. Esperamos que os guste el artículo y como siempre podéis darnos vuestra opinión del itinerario, vuestras opiniones, experiencias y qué otros sitios incluiríais.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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