Gran regateo en el zoco de Marrakech: cómo sacar provecho

Antes de viajar quisimos ir prevenidos acerca del zoco de Marrakech. No es un mercadillo como el de Madrid o el de Portobello londinense. Este zoco funciona todos los días del año, y comprar en ellos es una auténtica aventura (siempre que quieras una buena rebaja sobre el precio marcado). Y es que el regateo aquí es una práctica muy habitual y que recomendamos hacer también como una experiencia turística. Una vez que hemos pasado por ella, os damos nuestros consejos e impresiones para que sepáis dónde pisáis:




Insistimos en que ir a Marrakech y no involucrarse en su zoco (o souq, como dicen allá) es como ir a ninguna parte. No es sólo una forma de conseguir cosas baratas sino también de involucrarse en la vida social marrakechí. Es raro que te acerques a un puesto y su encargado no te hable y te cuente su vida, aunque sea una milonga. Normalmente tendrá mucha empatía, que utilizarán mucho para sacarte todas las perras que puedan.

Pero empecemos por su ubicación: el zoco de Marrakech no tiene pérdida. Está al norte de la Plaza Jamaa El Fna, en la mismísima Medina. De hecho se ha abarrotado tanto el número de puestos comerciales que algunos han conquistado la Plaza y extienden sus baratijas por su suelo. No tiene pinta de que esté demasiado regulado como el rastro del Madrid. Por eso quizás veas también cosas tan “espontáneas” como los puestos de dulces llenos de moscones alrededor. Algunos tenderos los protegen con un plástico encima. Pero otros va a ser que no… Y por eso mejor no acercarse, sinceramente.

En verdad el zoco de Marrakech no es que sea conocido principalmente como un escaparate de comidas. Cerca de esa entrada norte hay una zona de aceituneros y encurtidos varios, que las encontraréis de todos los colores y aliños. Pero la actividad comercial se centra sobre todo en cosas de vestir y de hogar, puestos organizados según su tipo de artículos: ferretería, cestería, tintoreros, babuchas… En el siguiente mapa podéis haceros una idea de lo laberíntico que resulta incluso.
 

Plano del zoco de Marrakech. Si pincháis, os llevará a las leyendas según turismodemarrakech.com

Ya os hemos puesto en situación, que es importante para saber dónde os movéis y con quién vais a tratar. Para empezar y como habréis visto, el zoco de Marrakech es bastante grande pero estrecho. Tiene pocas y malas indicaciones. Nosotros nos dejamos perder sin agobiarnos, pero es posible que se os acerque un local que como vea que estáis desorientados os querrá conducir por el “buen” camino: al puesto de su amigo para que le compréis algo.

Hay artículos que vienen con un precio marcado, pero por lo general ni tendrá etiqueta ni nada. Esto le dará oportunidad al tendero para colocaros el precio que considere según vuestra cara. Según conmochila todo dependerá de vuestra nacionalidad. No es lo mismo fijar un precio a un americano (rico) que a un español (pobre y saliendo de una crisis). Por eso mismo os preguntarán de dónde sois, si no os ha oído ya el acento. A partir de entonces intentará hacerse tu amigo, nombrándote a Belén Esteban o cómo va el Real Madrid en la liga. Querrá ganarse tu confianza, desde luego.

Muchos blogs y foros lo dicen: no pagues más del tercio del primer precio que te marquen. Por ejemplo, si te dicen que tienen un bote de aceite de argán “baratísimo” a 100 dirhams, paga 33. Aunque nuestra recomendación es empezar a regatear más bajo, por el cuarto del valor: 25 dirhams. Entonces podrás negociar en esa franja entre 25 y 33. Con suerte te la deja a menos del tercio y todo.
 

 
“No, no, imposible”, es lo que te contestarán algunos y con mucha seriedad para engañarte. Mantente en tus quince y, si el tendero no acepta el tercio, siempre dí que en otro puesto te lo ofrecieron por ese precio. ¿Que tampoco baja la cabeza? Pues vete. A lo mejor viéndote ir se lo piensa y te para. Si no es así, tienes decenas de puestos más con productor similares donde intentarlo.

Imaginaos que se os presenta un problema: os gusta tanto ese artículo y no lo habéis visto en otro puesto del zoco de Marrakech, pero el tendero no se baja del burro y no lo vende por menos de lo que él quiere. Siempre podéis aceptar pero sacándole otro artículo más. Es decir, “vale, te lo compro pero si me regalas ese pintalabios”. Generalmente será algo de menor valor pero, mira, te llevas algo gratis.




Ahora bien, hay que ir al zoco de Marrakech con la cabeza bien despejada, no sea que de verdad os la claven por todos lados como me ocurrió a mí. Yo es que soy un poco disléxico y llegué a un punto en que no sabía si estaba hablando de dirhams o de euros (cuidado, porque los tenderos a veces os hablarán en euros y así os lian). De esta forma me llevé un dedal creyendo que era por 5 dirhams (0’50€ al cambio) cuando en realidad me robaron 5€, ¡que ni en el aeropuerto de Barajas!

Pues esto es todo lo que debéis saber si os adentráis por el zoco de Marrakech. O por lo menos lo principal (y que nosotros nos acordemos). Hacednos caso porque con todos estos trucos nuestra vacaciona2 de lujo, Lindsay, se volvió a casa con una bolsa llena de cosas y por muy poco dinero. En el vídeo se os cuenta eso y más:
 

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *