7 curiosidades sobre Barcelona

La Ciudad Condal es un lugar digno de ver. La monumentalidad con la que cuenta poco tiene que envidiar a algunas de las grandes capitales europeas. Barcelona ha sabido conservar parte de su importante historia (interesantes edificios medievales, renacentistas, etc.) pero también que ha sabido hacerse moderna. Como cualquiera otra gran ciudad cuenta con una enorme cantidad de curiosidades que seguro que no dejarán a nadie indiferente. Nosotros hemos elegido éstos, aunque quedan muchísimos más por descubrir:



  1. La fachada de la catedral se acabó en el siglo XIX. Realizar una catedral, además de dar mucho trabajo, también es muy caro. Muchas otros templos religiosos del mundo han tardado siglos en terminarse. La Catedral de Barcelona no es ninguna excepción. Aunque la planta ya estaba terminada en el siglo XIX todavía no contaba con la fachada principal. Finalmente el empresario barcelonés Manuel Girona acepta sufragar la construcción de la fachada dejando el aspecto actual. Para ello se usaron los planos originales del siglo XV. Se finalizó en 1913.

  2. La estatua de Colón se puso para celebrar una Expo. Hoy en día es uno de los monumentos más destacados de la ciudad. Tiene un gran valor también para la ciudad, ya que algunos creen que Colón era catalán. Se construyó mientras se estaban realizando obras de mejora del litoral costero de Barcelona antes de realizar la Exposición Universal que se celebró en la ciudad en 1888. El encargado de su diseño fue el arquitecto Cayetano Buigas (Gaietà Buïgas) junto con varios escultores encargados de la estatua.

  3. Restos romanos de la ciudad. Todavía hoy se conservan algunos de los restos de la antigua Barcino. Por ejemplo, yendo a la plaza Ramón Berenguer El Grande encontraremos una parte de la antigua muralla romana que protegía la ciudad. ¡Aunque hay más restos que podemos encontrar por toda Barcelona! Otro caso es una parte de un viejo acueducto que fue descubierto en los años 80. Hoy, aunque solo pueden verse los arcos, llama la atención hasta donde llegó la reutilización de edificios romanos. También podemos visitar los restos del Templo de Augusto o la reconstrucción que se hizo del mismo.

  4. Basílica de Santa María del Mar. Este edificio contiene las suficientes curiosidades como para que tenga un punto para ella sola. Construída en el siglo XIV, fue sufragada prácticamente por la población del lugar. Curiosamente tuvo menos problemas de financiación para construirla que la Catedral. También es destacable que en el siglo XV un terremoto hizo que cayera parte del techo, matando a varias personas. Otra curiosidad es que en unas cristaleras está el escudo del Barça. ¿Por qué? porque el equipo de fútbol ayudó a su restauración en los años 60. Tampoco hay que olvidarse que Ildefonso Falcones se basó en la basílica para escribir la novela La catedral del Mar.

  5. Restos de la ciudad antigua en el Born. Este se trataba de un lugar habitado desde la Edad Media. Cuando acaba la Guerra de Sucesión se derribó todo el barrio para construir la ciudadela (una fortaleza construida por Felipe V para dominar la ciudad). Este enorme edificio fue derribado en el siglo XIX con el fin de construir en él el actual barrio de la Ribera. Durante las obras de rehabilitación del mercado como Centro Cultural se encontraron restos del antiguo barrio. Una vez restauradas se han convertido en un símbolo de Barcelona.

  6. Cervantes visitó Barcelona. Aunque parezca increíble visitó la ciudad. No está claro el número de veces, pero como mínimo una. Se tiene claro que tuvo que ir a Barcelona para embarcar rumbo a Nápoles en 1610. Parece que le gustó la ciudad, puesto que es en este lugar donde, por primera vez, Don Quijote ve el mar. También en ella el hombre de la Mancha vio por primera vez una imprenta. Esto demuestra lo avanzada que era Barcelona. Pero no solo fue él, otros grandes escritores como Lorca estuvieron un tiempo viviendo en Barcelona.

  7. Ciudad turística. Hoy Barcelona es en España una de las principales ciudades que absorben turismo cultural, y de sol y playa. Llama la atención cómo la ciudad tuvo un rápido inicio en este aspecto. Los viajantes empezaron a llegar sobre todo a partir del siglo XVIII. En un principio no estaban llamados por el turismo cultural. Más bien acudían para acudir a santeros y a aguas curativas que les librasen de enfermedades. Ya en el siglo XIX comienza el turismo terapéutico (beneficiados por el buen clima peninsular). El despegue como destino cultural viene en el siglo XX, llamado por sus espectaculares edificios.

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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