Topografía del Terror: un paseo por los resquicios de la Gestapo

Como dijimos en anteriores entregas, Berlín supuso uno de nuestros viajes más locos gracias en buena parte al sentido liberal de la ciudad. Nos sentimos como en casa y los alemanes no son tan fríos como cuenta la leyenda, que conste. Pero esa expresividad tan elocuente puede decirse que es una dulce consecuencia de un desencadenante atroz. Visitamos la Topografía del Terror, una exposición urbana que narra los mecanismos institucionales con los que contó Adolf Hitler para someter a Europa a su imperio.





Todos conocemos la historia absurda que sufrió Alemania durante buena parte del siglo XX. La cultura del país no quiere dar la espalda a esos terribles acontecimientos y anima a visitar diferentes puntos de exposición que relatan de primera mano ese hito. Uno de ellos es el Monumento al Holocausto, que rinde tributo a las personas fallecidas por culpa de este genocidio. Otro lugar de reflexión es este, la llamada Topografía del Terror, así, sin cortapisas: una descripción detallada del horror humano vivido en ese mismo lugar.

Su ubicación no es casualidad: muy cerca de Potzdamer Platz, sobre su suelo se alzaba el edificio de la Gestapo, la sede de la Policía Secreta nazi. En este lugar se llevaban presos a “delincuentes” y testigos a los que torturar para sonsacarles información que les llevasen a capturar a más de ellos. En 1945 fue derribada por el bombardeo del bando Aliado y en la década siguiente sus restos fueron demolidos. Lo único que se conserva de esa época es su valla, uno de los tramos más largos sin alterar del Muro de Berlín que se mantiene hoy en día. Muchas de esas tapias están erosionadas y huecas, dejando desnudos su esqueleto de hierro. Pero eso es algo que no nos importa pues entendemos que es la huella del tiempo y del dolor, que hace añicos.
 

 
En el vídeo de nuestra visita a la Topografía del Terror habréis visto una narración in situ de lo que vimos: una exposición al aire libre con multitud de paneles explicativos. Hay que tomarse un buen tiempo para leerlos todos. Si no, también puedes acercarte a los que más te interesen,  pues está dividido por temáticas y épocas. Esta parte lleva organizándose desde 1987, recopilándose documentación de ese propio terror que ninguna facción política pudo negar.

La otra parte de la Topografía del Terror es ese edificio inaugurado en 2010. Es sobrio, sin artificios, como la historia que viene a representar, fría. Su entrada es también gratuíta, y aparte de otros paneles, archivos y vídeos pudimos ver interesantes fotografías del pasado, reflejando especialmente lo que quedó de una ciudad rota en mil pedazos tras la Segunda Guerra Mundial.

Recomendamos su visita ya que ayuda a la reflexión sobre los actos humanos en general, por qué no. No todo va a ser museos artísticos y monumentos donde sacarse selfies. Aunque en la Topografía del Terror también hay mucha gente que posa con su mejor sonrisa sin saber posiblemente que más de 70 años atrás, en ese mismo lugar, la gente caía rendida a su peor mueca de sufrimiento.

 

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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