7 curiosidades sobre Madrid (I)

Madrid esconde una gran cantidad de secretos, detalles que no muchos conocen y que son fascinantes. Como capital del reino de España desde mediados del siglo XVI, cuenta con un innumerable número de curiosidades que la convierten aún más en una ciudad única. Este (obviamente) no será el último artículo del que hablemos sobre el tema, simplemente porque tenemos “temas para cargar un barco”. Id preparándoos y sorprendiéndoos con algunas de las curiosidades de Madrid:



    1. Se conserva su muralla árabe. Hace unos años se encontraron unos restos que parecen indicar que en la zona hubo algunos yacimientos ya desde la prehistoria. Sin embargo su nombre fue dado, posiblemente, por los musulmanes. En la zona donde se localiza actualmente la Catedral de la Almudena se levantó una fortaleza y un poblado que recibió el nombre de ‘Magrit’. Poco queda de la época musulmana de la ciudad. Sin embargo se conserva parte de su muralla del siglo IX. Sus restos se encuentran en la cuesta de la Vega, en frente de la cripta de la Almudena.
       


    2. El edificio más antiguo no es siquiera de Madrid. Todo hace pensar que el edificio más antiguo de Madrid sería esta muralla musulmana del siglo IX. Pero lo más llamativo de la ciudad es que el edificio más antiguo con el que cuenta la ciudad no es ni tan siquiera madrileño. Se trata de una construcción del siglo III a.C. y que fue regalado a España por el gobierno egipcio. Estamos hablando, obviamente, del templo de Debod. Afortunadamente ha vuelto a abrir sus puertas tras un verano que puso en peligro a la estructura. De nuevo se ha vuelto a proponer por algunos expertos (algo que parece lo mejor) que el templo sea trasladado al interior de otro edificio donde se garantice su conservación.
       


    3. Los vecinos contra la Gran Vía. Hoy la Gran Vía es una de las señas más características de Madrid. Todo el que visita la ciudad tiene como obligación pasear por ella y hacer alguna que otra compra en sus tiendas. Hoy los madrileños, orgullosos de ella,  la consideran uno de sus símbolos más representativos. Pero esto no fue siempre así. Cuando se diseñó en 1910 mucha gente se opuso al proyecto. Los vecinos de la zona iban a perder sus viviendas para construir la Gran Vía. La oposición fue de tal envergadura que a punto estuvo de no terminarse el proyecto, que tardó 19 años en ejecutarse por completo. Fueron comunes las reclamaciones de los madrileños oponiéndose a las expropiaciones. Esto no paró la obra, pero sí la retrasó bastante y encareció costes.
       


    4. Villa y corte un tanto desordenada. La corte se establece en Madrid durante el reinado de Felipe II en el año 1561. Salvo un corto periodo de tiempo en el que la capitalidad pasó a Valladolid (1601-1606) esta ha sido siempre la ciudad donde se ha encontrado los reyes de España. La urbe va a crecer rápidamente al ser la capital. Tanto los miembros de la corte como los nobles aduladores del rey empezaron a construir sus viviendas por todo Madrid. Este rápido crecimiento hizo que no hubiese ordenación urbanística, creando una intrincada red de calles sin orden específico. Esto también afectó al saneamiento de la ciudad. La velocidad a la que estaba incrementándose el número de habitantes hacía imposible realizar mejoras en las vías. Así había otras ciudades en mejores condiciones que Madrid. Esto cambió con Carlos III.
       


    5. La monumentalidad de Carlos III. Carlos III es llamado el Alcalde de Madrid, ¡y no es para menos! Muchas de los edificios míticos de Madrid fueron construidos durante su reinado: la Cibeles, Neptuno, Puerta de Alcalá (“ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo”), el edificio que ocupa hoy el Museo del Prado o el observatorio astronómico. También se encargó de otras obras de importancia y de mayor magnitud como fueron el Jardín Botánico, el Palacio Real o de Oriente, así como los paseos de la Castellana, Recoletos y del Prado. Además se encargó de mejorar el saneamiento de las calles principales de la ciudad (que hasta ese momento no contaban con buenos alcantarillados), las iluminó y pavimentó. Sin duda bien merece hacer una ruta con las principales obras hechas por Carlos III en Madrid en pos de la modernidad.
       


    6. Quevedo, el desterrado. Uno de los más importantes escritores del Siglo de Oro español era madrileño de nacimiento. Ya desde joven presentó una personalidad especialmente conflictiva (para llamarlo de alguna manera). La verdad es que se parecía bastante a lo que reflejaba en sus escritos. Era muy asiduo a las parrandas en Madrid y era común que se emborrachara. También muchas veces era muy grosero con cualquiera (en una época donde había que ser muy reservado con los poderosos). Famoso por su misoginia y xenofobia (aunque eso no era raro en la época),  también acudía a burdeles con frecuencia. Su actitud hizo que muchas veces fuera desterrado de Madrid,  aunque siempre volvía.
       


    7. El fuerte del Retiro. La mayoría de la gente conoce que el actual Parque del Retiro era el antiguo jardín del Palacio del Buen Retiro, aunque no mantiene exactamente el mismo trazado que el original. Pero pocos saben que la causa de la destrucción del palacio fue que en este mismo lugar los franceses crearon su principal fortaleza para defenderse de los españoles durante la guerra de independencia. Dicha fortaleza se encontraba en la zona más alta, que actualmente corresponde a donde está la estatua del Ángel Caído. Tanto la fortaleza como el palacio, que estaba en los alrededores, quedó completamente destruida. A pesar de los intentos de salvar el edifico finalmente se decidió por derruir gran parte de la construcción.
       

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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