Las vacaciones en tiempos de Hitler

Hasta uno de los peores hombres que ha existido en la historia ha tenido unas vacaciones. Alejado del mundo de la guerra y los bunkers, Adolf Hitler, como Fürer del Reich, vivió a cuerpo de rey. Con los mejores lujos que se podrían esperar del jefe de un Estado autoritario, por supuesto. El dictador destacó por viajar mucho mientras gobernó Alemania con puño de hierro. De los 12 años que duró en el poder, casi 6 los hizo durante la II Guerra Mundial aunque, como es lógico, no permitía tomarse mucho tiempo de relax. A pesar de ello sí que visitó algunos de los hoteles más lujosos de la época y que vamos a repasar en esta lista por si hay alguno que quiera ir y sentirse parte de la historia:



    • El Kaiserhof. Hitler acabó alojado en este establecimiento en la víspera de su victoria ante el rechazo del director del hotel Excelsior (uno de los mayores hoteles del mundo en ese momento) a que se alojara en él. El Kaiserhof era uno de los hoteles históricos de Berlín. Contaba con un gran prestigio en el país. Desde 1932 se convierte en uno de los favoritos por los nazis y se convirtió en base de operaciones para la victoria de Adolf Hitler. También fue donde Göring celebró su matrimonio en 1936. Este edificio, como otros tantos de Berlín, desapareció a causa de los bombardeos enemigos a la ciudad hasta el final de la guerra.
       


    • Deutscher Hof. Fue un hotel construido en Nuremberg, en torno a 1913. Esta ciudad medieval tenía un importante valor para los nazis. Hitler decide alojarse habitualmente en este hotel. Para la gloria del II Reich, el edificio fue modificado para que tuviese un aspecto monumental. La entrada estaba decorada con columnas y un balcón especialmente construido para que Hitler saludara desde él. La construcción fue restaurada en 2015 y desde este año se ha habilitado para albergar oficinas.
       


 

    • Hotel Imperial (Viena). Cuando Hitler era joven (y pobre) soñaba con entrar en este hotel de “caballeros” y hablar con ellos, así como alojarse en uno de sus habitaciones. Pero sabía que en su situación esto sería imposible. Sin un buen traje, dinero y estatus la entrada a este hotel era imposible. Pero ya como Fürer de Alemania esta situación cambiaba. Finalmente logra entrar en esta instalación en 1938, un año antes de que estallase la II Guerra Mundial.
       


    • Grand Hotel (Polonia). Desde la ocupación de Polonia por parte de los nazis fue común que Hitler visitara la zona, en septiembre de 1939, poco después del estallido de la guerra. Desde su habitación en la suite principal contempló cómo el ejército alemán iba ocupando el territorio polaco. Este hotel hoy en día sigue siendo uno de los más prestigiosos del país. Curiosamente se ha escondido la presencia del Führer en este hotel para evitar que se pierda prestigio. Pero posiblemente lo mejor sería que este dato se conociera, a pesar de la “historia negra” que tiene detrás.
       


 

    • Nido del águila. Su nombre oficial es el de Kehlsteinhaus y fue un regalo del partido nazi a Hitler por su 50 cumpleaños en 1938 (un año antes de comenzar la guerra). Es un chalet que se encuentra en lo alto de una montaña en la zona de Obersalzberg, en los Alpes bávaros. En este lugar Adolf Hitler solía recibir a los diplomáticos y jefes de Estado de los diferentes países durante su periodo de vacaciones. Hoy afortunadamente tiene un uso diferente. Actualmente es empleado como un restaurante y hotel donde disfrutar de las vistas de las montañas bávaras.
       


    • La guarida del lobo. Cuando Hitler construyó este célebre bunker en Polonia, lo más cerca posible de la frontera con la URSS, pensaba que este puesto de operaciones iba a ser como un lugar de vacaciones para él. La victoria contra los franceses habían hecho que a Hitler se le subiera un poco a la cabeza el éxito. Así, además de un enorme complejo de búnqueres, también habían barracones de madera. Alguno de ellos fueron habilitados como salas del té donde Hitler y su camarilla tomaban tranquilamente unas pastas mientras conversaban sobre temas cotidianos. Mientras, en el frente morían millones de soldados alemanes.
       


 

    • Prora. ¿Os imagináis un resort hotelero enorme (más de 10 mil habitaciones) pagado por el Estado? Pues este lugar existe y se localiza en la isla de Rügen, al noroeste de Alemania, en una zona bañada por el mar Báltico. Fue uno de los sueños de Hitler, por supuesto para turismo de la población aria. Sin embargo este lugar jamás fue habitado por Hitler ni tampoco por los ciudadanos alemanes. Jamás llegó a terminarse estas instalaciones. La guerra primero y la derrota nazi después hizo que este lugar fuese rápidamente olvidado. Sin embargo estas instalaciones siguen hoy en día en pie, aunque todavía no se sabe qué va a ser de los edificios. En 2015 un empresario propuso crear un resort hotelero en la zona. Pero la sombra del nazismo es muy larga. La polémica está servida.
       

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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