5 consejos para soportar el verano sin vacaciones

Los meses de verano son muy pesados cuando no sales de vacaciones. Por el ritmo de trabajo o porque llegaste tarde en la planificación del calendario laboral, te tienes que quedar en la ciudad en julio y agosto. Los compañeros, los amigos, la familia… Todos se van de veraneo y la ciudad se vacía. Y encima, ¡el calor! ¿Qué hacer? ¿Cómo combatir el aburrimiento? En primer lugar, nada de meterte en Instagram a ver fotos de las vacaciones de otros (si no es para dejarles un comentario sincero de que se lo pasen bien). Nuestro verano sin vacaciones ha dado sus fruto y te traemos unas ideas para que soportes el verano sacándole tajada. ¡Empieza a tomar nota!:



Visitar pueblos de alrededores.

Nuestra primera recomendación no podía ser otra que la de viajar, viajar y viajar. Que quedarte sin semanas de vacaciones no te amargue el verano. Aprovecha los fines de semana, incluso los puentes, para visitar pueblos cerca de donde vives, aquellos en los que nunca has estado o has ido poco. Seguramente no aparezcan en la guía del Lonely Planet, pero eso no los hacen menos meritorios del turismo. Seguro que tienen mucha historia que contarte y fabulosos rincones que desconocías. Entra en su portal de información (o Wikipedia en su defecto) ¡y sal a la carretera!


Descubrir lugares diferentes de tu ciudad.

También podemos viajar, ¡dentro de nuestra propia ciudad! Y es que viajar es sinónimo de experimentar sitios y culturas que no están en tu día a día. Hablamos de ese restaurante, de ese parque, de ese museo… Quizás siempre has tenido al lado el Museo Cerralbo de antigüedades del siglo XIX, en Madrid, pero nunca se ha dado la ocasión para visitarlo. O han abierto un restaurante de comida thailandesa en una callejuela singular del centro. ¿Por qué no ir? Nunca te han despertado especial interés pero, ¿realmente conoces lo que te estás perdiendo sin probarlo antes? Además, como mucha gente se marcha de vacaciones, no soportarás colas ni listas de espera y en muchos lugares hacen ofertas especiales para atraer a un público nuevo que llene ese hueco.


Hacer actividades nuevas.

El resto del año no tienes tiempo para mucho más. Aprovecha tu jornada reducida o que se han ido los colegas y tienes más ratos libres para practicar patinaje por el parque, circular en bici por la avenida, ir la gimnasio (ve tomando ideas para la próxima ‘Operación Bikini’), organizar un picnic, ¡hacer puenting! Son actividades que en verano se agradecen mucho más, pero que no te extrañe que en otoño repitas.


Instrúyete.

En verano la lectura es el rey. Mucha gente se la lleva para leer mientras toma sol en la playa. Pero, ¿por qué no leer en el banco de un parque, o a la fresca de una fuente? Muchas bibliotecas amplían su límite de libros para que te lleves más en préstamo. Otro buen ejemplo es el de realizar un curso online, y hay muchos gratuítos como los de Udemy. Estas vacaciones me he puesto con los del paquete Adobe, pero los hay de fotografía, idiomas, desarrollo personal… Nadie podrá decirte a la vuelta de sus vacaciones que ha aprovechado mejor el tiempo que tú.


Organizar tu próximo viaje.

Esta es la guinda de nuestro pastel, porque no hay nada más placentero que soportar un verano sin vacaciones que pensando en tus próximas vacaciones. ¡Sobre todo cuando lo tienes a la vuelta de la esquina! Da mucha ilusión investigar sobre los sitios que poder visitar, los restaurantes sobre los que hablan bien en los foros, comparar precios del alojamiento… Nosotros solemos hacer un organigrama y gracias a él no nos hemos perdido nada, especialmente cuando tienes más tiempo y tranquilidad para trabajar en ello. No dejes que tu tiempo vuele, sino vuela tú sobre el tiempo.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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