7 lugares desconocidos de Oporto

Oporto, ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1996, tiene mucho que ofertar. Interesantes monumentos como su Catedral (o “Sé”, como dicen los lusos), Torre dos Clérigos, Librería Lello e Irmão, Palacio da Bolsa, Casa da Música… Tampoco podemos olvidarnos de una visita a una de sus bodegas para probar el famoso vino de Oporto, tomarnos un café en el Majestic, un paseo por el río Duero, etc. Todo esto convierten a la segunda ciudad en importancia de Portugal en un lugar atractivo que hay que visitar al menos una vez en la vida, ya sea por su cercanía como por su encanto. No se nota nada que nos encanta Oporto, ¿verdad?




Tampoco nos podemos olvidar de la tranquilidad de la ciudad y ese encanto tan "portugués" que tiene. Pero Oporto nos permite disfrutar de mucho más de lo que os contamos incluso en nuestro reportaje anterior. Hay otros lugares secretos que os recomendamos que disfrutéis. Pequeños tesoros para hacer cosas diferentes a la media o al menos que no estén tan concurridas por turistas. Vosotros seguramente tenéis algún otro sitio que compartir, os invitamos a que lo hagáis en comentarios:

    1. Museo do Carro Eléctrico. Un espacio donde podremos ver la historia del transporte de Oporto a lo largo de su historia. Como veréis en la foto inferior, hicimos un paseo por los diferentes tipos de tranvías que han existido en la ciudad, desde los tirados por caballos hasta los más actuales (que también los hay). ¿Si merece la pena visitarlo? A nosotros nos convenció de que sí. El precio es irrisorio (4€ adultos y 2, 5€ niños) y además la entrada sirve como bono del tranvía ¡durante cuatro horas!
       


       

    2. Puentes de Oporto. Pocas ciudades cuentan con unos puentes tan preciosos como los que podemos encontrarnos en la encantadora ciudad de Oporto. Todos ellos bien merecen ser fotografiados. Además del histórico y el más famoso Puente Don Luis I (construido por un discípulo del ingeniero Gustave Eiffel) también está el de María Pía, diseñado también por la empresa de Eiffel. Pero no solo hay puentes históricos. También hay otros modernos construidos en el siglo XX que debemos pararnos a ver: el de la Arrábida (acabado en los años 60), Ponte do Freixo (de los 80), São João (los 90) o el más reciente, el Puente Do Infante (del 2003).
       


    3. Paseo en el tranvía. Cierto que en otros sitios, como en Lisboa, podemos subirnos a tranvías de época como en Oporto. Pero esto no significa que no deba convertirse casi en una obligación subirse en uno de ellos en la ciudad Patrimonio de la Humanidad. No, no es que vayan a mucha velocidad que digamos pero nada le quita el encanto con el que cuentan. Además, es una de las formas más baratas de transporte en la ciudad. No os engañéis, puesto que hay zonas que también cuentan con tranvías modernos, que nos permitirán visitar las partes más modernas de Oporto.
       


    4. Elevador da Ribeira. Además del famoso funicular también podemos usar un ascensor ¡completamente gratuito! El lugar está un poco escondido pero hay un truco, echad una mirada al cielo para ver donde está. No os olvidéis de la cámara porque desde lo alto tendremos una espectacular vista de la ciudad. También posiblemente podremos hacer de las mejores fotografías del Duero y de toda la zona que hay alrededor.
       


    5. Perderse por sus calles. Sé que suena tópico,  incluso lógico. Pero creemos que hay que recordarlo. A veces cuando viajamos estamos tan obsesionados con ir a los principales monumentos (a nosotros nos ha pasado) que al final nos olvidamos de lo mejor de un viaje: pasear por sus calles, saborear su comida, en fin, disfrutar en profundidad de nuestro destino. Nosotros más de una vez aprovechamos para meternos por las calles del casco histórico. Aunque salta a la vista que la ciudad necesita un arreglo profundo en sus edificios (al menos en su exterior) el paseo por lugares fuera del "canon turístico" nos impresionará tanto como visitar los principales lugares.

    6. Miradores. Que sea una ciudad en pendiente hacia el río Duero hace que podamos contemplar unas magníficas vistas desde diferentes puntos de la ciudad. Miradores donde podemos pararnos para hacer una fotografía hay más de una veintena. Como ejemplos ponemos tres de ellos: el del Colégio dos Órfaos, donde podremos contemplar de las mejores imágenes del puente de María Pía y al Duero; el del Paseo de Virtudes, con una de las mejores vistas del río hasta su desembocadura; y el mirador de la Pérgola, un lugar construido de tal forma que nos parecerá que estamos recorriendo por un lugar del siglo XIX de estilo romántico.
       


    7. El Corte inglés en Oporto. Para los que no hayáis visitado Portugal como curiosidad encontraréis algunas tiendas de El Corte Inglés en las principales ciudades. Oporto es la segunda urbe más importante del país, por lo que nos encontraremos con uno de ellos. Aunque no sea una visita especialmente interesante ni exótica sí que llama la atención y es un lugar que podemos visitar como una curiosidad más. El edificio está en la parte moderna de la ciudad en la Vila Nova de Gaia. Podemos tomar el tranvía (moderno), que nos dejará en una parada cercana. 
       

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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