Camino de Santiago: El Diario, jornada 9 (Parte I)

O Pedrouzo, nuestra antesala final hacia Santiago. Partimos de allí con la ilusión de que sólo restaban 20 kilómetros para finalizar nuestro Camino de Santiago. En realidad este último recorrido no es para nada complicado, pero sí se nos hizo cuesta arriba porque cuanto más cerca de Santiago, parecía que más lejos lo veíamos. La ansiedad, señores. Esta es nuestra partida final:
 

 
Salimos del Albergue Municipal de O Pedrouzo aún de noche, y tal cual nos internamos en el bosque de San Antón y, cruzando un túnel bajo la carretera, comenzamos a subir el repecho de Cimadevilla. Más adelante nos cruzamos con un primer cartel que indicaba la dirección a Santiago de Compostela. ¡Por fin! Pero no, aún quedaba la mitad del tramo.

Hicimos un alto y echamos un ojo a nuestras credenciales del Camino de Santiago, aquellas con las que salimos vacías de sellos en Ponferrada y que a esas alturas estaban llenas de tinta. Esta cartilla, que fue como nuestro pasaporte, va a ser el mejor recuerdo (físico) que nos llevemos de la experiencia, mucho más que el diploma compostelano que nos esperaba en la meta (en el vídeo os explicamos cómo conseguirla y el funcionamiento de la credencial).

Bordeamos el aeropuerto internacional de Santiago de Compostela, en el pueblo de Lavacolla. Vemos que su perímetro también está repleto de unas cruces insertadas a base de palos y ramas, que no es que se haya muerto nadie. Es una tradición del Camino de Santiago que hace tributo a la cruz del Apóstol.

A partir de ahí atravesaremos los estudios televisivos de la TVG (Televisión de Galicia) y de RTVE (Radio Televisión Española), que están muy cercas una de la otra. Como nosotros lo estábamos del famoso Monte do Gozo, una vez dejamos atrás el pueblo de San Marcos. El Monte do Gozo es famoso, y de ahí su nombre, por el gozo que siente el peregrino desde tiempos medievales al ver las torres de la Catedral de Santiago por primera vez. Pero qué queréis que os digamos. Nosotros no las vimos por ningún lado, nos pusiéramos donde nos pusiéramos.




En este punto encontraréis un enorme monumento erigido en 1989 con la visita oficial del Papa Juan Pablo II (del que ya os contamos acerca de su peregrinación del Camino de Santiago en un artículo anterior). Y, un poco más abajo, un colosal albergue inaugurado el año del xacobeo de 1993 con cerca de 800 plazas. Un espacio tristemente desaprovechado porque los peregrinos prefieren llegar cuanto antes a Santiago y no se detienen.

Una vez terminado de bajar el monte es cuando finalmente llegamos a la ciudad de Santiago de Compostela, dejando atrás la escultura al Templario Peregrino, la Puerta de Europa, las vistas hacia la moderna Ciudad de la Cultura y días y días de peregrinaje del Camino de Santiago. Al son de la gaita entramos en la Plaza de Obradoiro. Y lo que pasó después… es otra historia.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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