Camino de Santiago: El Diario, jornada 7 (Parte II)

El tramo entre Palas de Rei y Arzúa fue uno de los más largos del recorrido (casi 30 kilómetros) de nuestro Camino de Santiago. Contároslo de una sóla tacada sí que hubiese sido mortal, por eso tenéis aquí la segunda parte de aquella séptima jornada que arranca en Melide.




La casualidad es que Melide está justo en la mitad de nuestro recorrido. Y más que por descansar, nos entretuvimos en esta ciudad coruñense porque tiene bastante que ofrecer. De hecho, Mellid (como se dice en Galicia) es uno de los grandes núcleos con los que nos encontraremos a lo largo del Camino de Santiago.

Después de sellar la credencial en la Capilla de San Roque nos recibirá en la misma Avenida de Lugo un particular “paseo de la fama”. No os vais a encontrar con los nombres de Quetin Tarantino o Antonio Banderas, ni siquiera el de Shirley McLaine. Pero sí que os deslumbrarán las estrellas del concejal, la del párroco, la del ministro… Y un largo etcétera que suena a populismo político más que cultural. Según leímosfue idea de la propia Orden del Camino de Santiago e impulsada por su ex alcalde para promocionar la cultura y gastronomía xacobea (que como no lo adivines a través de estas placas…).

Nuestra siguiente parada fue la Plaza del Convento, donde encontramos el Ayuntamiento (construido en el siglo XVII como la Capilla de San Antonio). A su lado, la Iglesia del Sancti Spiritusque es lo que queda del conjunto conventual levantado en el siglo XIV. Sin embargo tiene más enjundia el edificio justo a la salida de Melide, la Iglesia románica de Santa Maríacuya única nave data del siglo XII.

El resto del camino que lleva hasta Arzúa es de lo más sencillo. Lo siguiente será atravesar un pequeño río donde nos cruzamos con más gente que regalaba abrazos. Así, hasta el sosegado pueblo de Boente. Ribadiso da Baixo es una estupenda parada si os queréis quedar y pasar el día en un ambiente cautivador, alejado del mundanal ruido. Aunque nosotros preferimos seguir un poco más hasta Arzúa.
 

 
Que Arzúa también tuvo su aquel, pues pasamos una tarde espléndida. En su Plaza Mayor también tuvimos espectáculo, pues presenciamos la boda de una de las lugareñas, ahí, de entremetidos; y disfrutamos de las piezas de unos gaiteros. La verdad es hay que agradecer a los pueblos del Camino de Santiago que se lo monten tan bien para dejar un buen recuerdo al peregrino.

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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