5 rutas legendarias que todo viajero ha de hacer

Visitar uno o dos ciudades en unos días, hacer una escapada al pueblo de al lado, darse el capricho viajando en un crucero… Todo eso está bien y nos escanta. Pero si eres realmente un viajero de vocación no puedes morirte sin hacer una de estas cinco rutas. ¡O TODAS! Son grandes recorridos en los que no sólo vas a descubrir nuevos lugares, sino que además vas a vivir la experiencia de tu vida, fusionándote con las costumbres de los parajes y sus gentes. Y da igual si prefieres viajar sólo, pues asimismo acabarás aprendiendo a convivir con todo lo que te irá rodeando. ¿Con cuál te atreverías de las siguientes propuestas viajeras?




El Camino de Santiago. Empezamos por una de las grandes rutas que nosotros hemos llevado a cabo ya, recorrer decenas de comarcas españolas con una meta en común: Santiago de Compostela. No tenéis excusa para no hacerla puesto que es 100% flexible, adaptándose a vuestras necesidades. Podéis empezar desde el punto que queráis según las rutas prefijadas, siempre que sea a 100 kilómetros de distancia de esta capital gallega si queréis que se os otorgue la Compostela. Insistimos en que es una experiencia maravillosa ya que pondrá a prueba vuestra capacidad para atravesar amplios y montañosos bosques sin apenas recursos. Se trata de dejar la vida material a un lado y conocer la profunda España rural que de otra forma no se podría disfrutar.
 
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Interraíl. No tiene meta más concreta que la de recorrer el territorio europeo a base de trenes (y algún que otro ferry). Para ello hay que ser residente europeo y solicitar el pase bien en su propia web o en las estaciones de trenes de largo recorrido. De un sólo pago tenéis viajes ilimitados en las compañías participantes en 30 países del continente. Esta ruta también se ajusta al viajero: podéis visitar uno o dos países (se recomienda el Interrail One Country Pass) o todos (con el Interrail Global Pass). Su precio variará también de la duración estimada (de cinco días a un mes) y de vuestra edad. El interraíl ya no es cosa de jóvenes, a quienes estaba destinado inicialmente. Cualquier residente inquieto puede ser mochilero.

 
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El Ferrocarril Transiberiano. Su propia palabra lo indica: ¡atravesar toda la Siberia rusa y más allá! Esta red ferroviaria, inaugurada en 1904, ostenta el servicio de tren continuo más largo del mundo. Su viaje dura siete días y se extiende en 9.288 kilómetros. Parte desde Moscú hasta Vladivostok, en la costa del Pacífico. Esta línea conecta con otros dos ramales importantes: el Transmanchuriano (en Chitá) y el Transmongoliano (en Ulán-Udé, atravesando Mongolia), ambos coincidentes en Beijing como última parada. Pero en ningún caso se trata de un sólo tren, sino que si deseas viajar por libre has de hacer una buena organización y calibrar las conexiones. Sin embargo quién lo ha hecho desea repetir (ver la crónica de la Cosmopolilla).
 
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Ruta 66. Un trayecto mucho más pequeño pero no menos intrépido. Hablamos de una de las rutas más legendarias que atraviesa buena parte de Estados Unidos. Comienza en Chicago y se prolonga en 3.945 kilómetros hasta Los Ángeles, cruzando ocho estados distintos. La “Calle Mayor de Estados Unidos” se inauguró en 1926 como parte de su Red de Carreteras Federales hasta 1985, cuando se declaró en desuso. Sin embargo a los pocos años resurgió como un patrimonio histórico, que lo es por su significado y aportación a la cultura americana. Hay quienes lo hacen en coche, en caravana o en moto (en una Harley, la manera más americana), y normalmente en 15 días. Desde luego hay muchas cosas que ver y hacercomo buscar un cementerio de coches antiguos, sentarse en el porsche de un rancho texano o que te persiga el sheriff del condado.
 
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La vuelta al mundo ¿en 80 días? Desde luego ya esta es la panacea de todos los viajes. Nosotros lo tenemos más fácil que Willy Fogg, pues contamos con mejores transportes que en el siglo XIX. Y aún así hay muchos que lo ven como una idea descabellada. Porque la gracia no es coger el avión y aterrizar en cinco ciudades desperdigadas del planeta. La aventura está en ir también en tren, en barco, en trineo si hace falta. No estaría de más emular al propio Phileas Fogg, el personaje de la novela de Julio Verne,  y pasar por las ciudades donde estuvo éste (Londres, París, Bombay, Calcuta, Hong Kong, San Francisco, Nueva York, Dublín…). Nada, señores, es imposible. ¡No sueñes con viajar y viaja!
 
Mapa del viaje

Autor entrada: Vacaciona2 - Alberto

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