Camino de Santiago: 7 cosas que has de saber de sus albergues

Si hay algo tan importante como qué debemos llevar en nuestra mochila es elegir los albergues donde nos vamos a dormir. ¿Por qué? Pues sencillamente porque  si elegimos mal como mínimo vamos a pasar una mala noche y os aseguramos que eso nos va a pasar factura. Además, recordad, si vais con lo justo de dinero si ahorramos pues mejor, ¿verdad? Os recomendamos que leáis el artículo con detenimiento si pensáis en hacer el camino en breve. También podéis dar nuevas recomendaciones para otros lectores. Muchas gracias y disfrutadlo:



    1. Hay públicos... Las Comunidades Autónomas por las que pasa el Camino de Santiago no han escatimado en gastos para construir una importante línea de albergues municipales que recorren toda la ruta hasta nuestro destino, Compostela. El número puede variar según la ruta que hagamos y la Comunidad en la que estemos. Pero lo importante es que en ellos encontraremos todas las comodidades necesarias para seguir nuestro itinerario. Los precios actuales oscilan entre los 6 y 10€, dependiendo de en qué parte del Camino de Santiago nos encontremos.

    2. …y privados. Esta es también una buena opción. No os encontraréis con un albergue público en todos los pueblos. Además, recordad que no podéis reservar en los albergues públicos del Camino de Santiago. Se abren al medio día y cierran una vez se llenan por completo. Por lo que si vais en “temporada alta” y os retrasáis, posiblemente no encontréis ninguna plaza. Por lo que puede ocurrir que uno de éstos albergues privados os salven el pellejo (a nosotros nos lo salvó en una de las rutas). Los precios suelen ser de 10€ para arriba, aunque no siempre (como os contamos en el siguiente punto).
       


       

    3. Compara los precios. Aunque el precio medio de un albergue privado está en 10€ (más caro si queremos algo más “sofisticado”), no siempre es así. Podréis encontraros en algunos destinos sitios más baratos y que no tienen por qué envidiar a muchos edificios públicos. La mejor manera es investigando. Por ejemplo, el Hospital de Peregrinos en Estella, Navarra, es privado y cuesta 3€ y el albergue Complexo Xacobeo en Triacastela, en Lugo, ¡es gratis! (aunque se pague la voluntad.
       


    4. De todos los tamaños. Y de todos los gustos. Dependiendo de la Comunidad Autónoma y el pueblo en los que estemos, disfrutaremos de un albergue diferente. A veces nos quedaremos protegidos en los muros de un gran palacio antiguo, y otras veces en un edificio construido específicamente para recibir a los caminantes cansados. También afectará a las salas. Veréis desde grandes zonas de ocio (con mesas y sillones para descansar un rato), hasta algunos albergues sin ningún otro espacio por cuestión de tamaño. Lo que nunca faltará va a ser un baño, un lugar para lavar nuestra ropa y las habitaciones (que compartiremos con 4 hasta con 50 personas).
       


    5. No te olvides de la credencial. Es como tu DNI del peregrino. Evita perderlo a lo largo del Camino de Santiago porque quizás te puedes quedar sin albergue, al menos es algo asegurado en los públicos ya que no se permite el alojamiento a quienes no sean caminantes. Tenla a buen recaudo porque también es la llave para que te den la famosa Compostela cuando llegues a la Catedral de Santiago. Si no tan larga caminata no habrá servido de nada. Aunque realmente la experiencia no te la va a quitar nadie.
       


    6. Lleva chanclas/chancletas. Vamos a ducharnos en sitios donde lo han hecho cientos de personas. Aunque la limpieza sea espectacular posiblemente cuando os bañéis por ahí ya habrán pasado una decena de personas antes que vosotros, después de haber sido higienizado. Gente que ni conocemos, y menos si tienen hongos u otras enfermedades en los pies. Unas chanclas no ocupan mucho espacio en nuestra maleta y nos ayudarán a evitar estas situaciones incómodas. Además os vendrán bien. Dejar transpirar los pies tras una larga caminata es más que necesario. Si las olvidáis en casa comprad unas por el camino.
       


    7. ¡No dejes de leer los comentarios! No estamos hablando de las críticas que dejan la gente en algunas webs especializadas para elegir el mejor albergue (que también). Nos referimos a los comentarios que la gente suele dejar en los somieres de las literas (muy mal hecho). Si estáis en la cama de abajo podréis disfrutar de un gran repertorio de frases (alguna que otra la convertiréis en célebre) y os troncharéis de risa, ¡eso seguro!
       

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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