Catedral de Colonia: las torres más majestuosas de Europa

Ningún amante del gótico o que le guste las catedrales en general puede dejar de completar su colección de visitas sin estar en Colonia y su catedral. No es para menos: la “Kölner Dom” (así es como se llama en alemán) o Catedral de San Pedro y Santa María es una de las más grandes del mundo del estilo gótico y aunque parezca sucia por fuera estamos seguros que os impresionará para bien. Este color negruzco viene de la humedad del río Rin que pasa por su lado y por la contaminación (y vale, también por el excremento de las palomas, que son unas cochinas). Su belleza hizo que la UNESCO la declarara Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1996.




Confirmamos lo que decimos en el vídeo: sí, la Catedral se ha dado por “terminada” en el siglo XIX (todavía quedan zonas por acabar). No es nada raro, ya que las catedrales solían tardar siglos en construirse del todo. Además, la Catedral de Colonia respeta completamente el estilo gótico en toda su construcción (es muy habitual que las catedrales que tardan se edififican durante mucho tiempo sean eclécticas, es decir, que mezclen varias corrientes arquitectónicas).

La Catedral de Colonia tiene entre sus más importantes reliquias los restos de los Reyes Magos (efectivamente, los mismos del 6 de enero). Para entrar a donde se encuentran sus restos, en una urna de plata, hay que pagar un extra, aunque podremos visitar también algunas otras reliquias y demás de manera gratuita. También hay que aflojar el bolsillo para subir a las torres (más que recomendable al ser una de los puntos más altos de la ciudad). La subida es complicada porque no solo hay que subir unos cientos de escalones en caracol, sino que encima son estrechos ¡y la gente sube al igual que baja por ellas! Así que cuidado, porque nosotros estuvimos más de una vez a punto de vernos bajándolas rodando. Para los que no queráis rascaros la cartera podéis entrar gratis al templo y ver sus vidrieras, así como algunas imágenes. No solo merece verla de día sino también de noche, pues su fachada está iluminada y da una imagen preciosa de la Catedral de Colonia.

Nosotros sólo podemos decir buenas cosas de este monumento tan espectacular y muy visitado por gente de dentro y fuera de Alemania por lo impresionante que es. Como curiosidad podemos añadir que aunque durante la II Guerra Mundial la ciudad fue bombardeada y la catedral sufrió algunos daños (se rompieron algunas vidrieras, una de las torres tuvo que ser apuntalada, etc.) siguió en pié. Algunas de las restauraciones todavía hoy continúan.

Y con respecto a las conexiones, no pueden ser mejores. La estación de tren Dom / HBF está justo al lado de la Catedral y el tranvía/ metro / o cosa rara que es muy difícil de definir, pues tiene un funcionamiento y mapa enrevesados, nos deja bastante cerca también. Así que mejor imposible para poder ver esta maravilla que encima está cerca de otros lugares de interés como el puente Hohenzollern (por el que cruzan los trenes el Rin y donde hay también una curiosa colección de candados para prometer el amor eterno, aunque algunos han ido y han cortado la verja para quitar los suyos), el teatro Musical Dome o algunos de los principales museos de la ciudad (museo Romano-Germánico, museo Ludwig).

¡Salud!
 

 

Autor entrada: Vacaciona2 - David

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